miércoles, 27 de febrero de 2013

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (86). 26/02/13. Monográfico-taller "Soledad"

Ayer, martes 26 de Febrero del año 13, celebramos nuestro tercer monográfico-taller. Lo hicimos en la edición nº 86 de MAL8 (Micro Abierto Libertad 8). Un monográfico-taller consiste en proponer un título y componer cada uno una canción, relato o poema titulado así. En este caso, todos titulamos nuestras pieza Soledad. Os podéis imaginar que fue una tarde de lo más melancólica. Pero eso a nosotros nos encanta. No sólo la melancolía en sí misma, sobre todo poder compartirla con otros melancólicos poetas. Porque poetas somos todos, los que hacemos canciones, los que hacemos poemas, los que hacemos relatos, los que escuchan canciones, poemas y relatos… Fueron diecinueve las personas que trajeron una composición titulada Soledad, pero también hubo hueco para los que no habían hecho los deberes. Así, fuimos veintitrés los participantes en el MAL8 (86).

Andrés Sudón presentando el MAL8 (86)

En este tipo de eventos, a diferencia de las sesiones normales, seguimos un orden estricto de participación: el último que se ha apuntado escribiendo a microabiertol8@gmail.com, es el primero que actúa, y dejamos para el final a las personas que están en la lista de espera. En esta ocasión, la primera en participar fue mi amiga Pi, que nos recitó un poema en tres partes en el que describe un estado de soledad de una mujer que tras haber sido maltratada por “él”, está sola y sigue maltratándose a sí misma.

Pi
En segundo lugar salió otro poeta, Eusebio Priego, quien describió la soledad como “la ausencia de sombra” antes de leernos su poema.

Eusebio Priego
El siguiente participante, Gnomo, también trajo un poema, pero se acompañó a sí mismo con la guitarra para recitarlo. Se le veía un poco nervioso, creo que, quizá para no gastar mucho tiempo, comenzó demasiado rápido. Yo le recomendaría que respirase antes de actuar, unos segundos de posicionamiento. Me gustaría leer su poema más detenidamente.

Gnomo
Nuestra querida Viridiana nos regaló una de sus canciones en este monográfico-taller. Es celebrable, porque no se deja ver cantar asiduamente. Antes de cantar nos invitó a que fuéramos a fumar o al baño o a suicidarnos durante su intervención. Pero todos nos quedamos y disfrutamos de una de sus más bonitas y elaboradas canciones.

Viridiana
Olivia tomé fue la siguiente en escena. Olivia es una artista silvestre, como una bella flor entre las espinas del desierto. Me explico: yo pensaba, al sentir lo que transmite en el escenario, que era una experta perfopoeta, una actriz talentosísima (que lo es, por supuesto). Después descubrí que lo que hay en ella es pura verdad, y que cuando llora y cuando grita, lo hace realmente. Trajo su poema manuscrito en hojas de cuaderno. Comenzó diciendo “he sido incapaz de darle continuidad a mi soledad”. Después habló de ella, de mamá, de papá, y repitió en varias ocasiones “quién me va a proteger”. No gritó, pero lloró y nos hizo su nudo en nuestra garganta.

Olivia Tomé
Para que nos entendiéramos, Manu Clavijo, el siguiente participante, definió la soledad como “no tener pareja”, y desde ese punto de vista trató el tema en su canción Soledad. En ella dice que es “el padre de la soledad”, le habla a ella y le reclama, por ejemplo, “si te vas de puntillas, no vuelvas haciendo ruido”. Una canción muy clavijiana de la nueva era.

Manu Clavijo
Desde Toledo nos visita de vez en cuando Miguel Montana, que, por culpa de la nieve, no pudo participar en el monográfico-talle “Libertad”. Esta vez la carretera estaba despejada y nos trajo su canción Soledad. Nos contó que su primera intención era hacer algo positivo, pero finalmente la melancolía se coló en la canción. Un tema ligero, con suave guitarra rasgueada, en la que comienza diciendo “amiga soledad”.

Miguel Montana
Donato nos regaló una bonita tarde. Descubrimos sus dotes de percusionista. Pero luego os lo cuento, ahora voy a hablar de sus dotes como cantautor. Yo siempre he apreciado especialmente las canciones maduras, cuya verdad es amplia y honesta, cuya belleza es simple y grande. Así es el trabajo que he escuchado hasta ahora de Donato. Antes de cantar comentó “qué cruel es cuando no se desea”, y en la canción nos habló de sus cordial relación con ella: “seguiré componiendo mis poemas / con el corazón pegado a mi guitarra”. Quiero emborracharme escuchando las canciones de Donato.

Donato
Antes de comenzar con el espectáculo, pasé lista. Algunos faltaron, como Suso Sudón, quien finalmente no pudo venir y se quedó sin leernos este poema. El siguiente participante tampoco estaba al principio, ya avisó que llegaría tarde. Su nombre es Sure. En su canción expuso el punto de vista de una persona que sufre la soledad por ser nuevo en una ciudad. En Madrid es habitual, muchos en la sala se habrán sentido identificados. Sure en Soledad, le habla a otra persona y, sobre todo, a la mismísima soledad.

Sure
El grado de melancolía en el ambiente sobrepasaba los límites del ocio. Menos mal, pensé, que ahora viene Julio Hernández, cantautor cubano a quien se le da especialmente bien dar calorcito con su guitarra, hace cosas dificilísimas transmitiendo certera frescura. Sin embargo, Julio dijo antes de cantar que tenía pensado hacer una cosa divertida y bailable, pero que a él también le atrapó el espíritu melancólico. Lo de bajar el grado de melancolía lo dejamos, entonces, para luego. A cambió nos obsequió con una bellísima canción de azules (perdón) arpegios y maduros versos, “dile a tu corazón que no me juegue a ser Dios”, con mayúscula.

Julio Hernández
Una persona de fuera de Madrid, José González, me escribió diciéndome que él quería participar con un poema, pero que no podía asistir. Me lo envió y yo lo leí en el micrófono. Lo leí muy bien, modesta aparte, pero habíamos quedado en que pediría al público que lo grabaran para poder subirlo a Youtube, cosa que no hice. De modo que para compensar mi olvido, pego aquí dicho poema:

LA SOLEDAD...en los diarios.
Se apagó la navidad,
Hércules entran en Mali girando sus aspas,
rehenes sin rostro se ocultan en cheques regalo.
Marionetas, vagabundos, víctimas.

Fotos en blanco y negro en un dos por cuatro,
ojos cerrados bailando en la oscuridad,
desahucios, llantos de injusticia.
Vagabundos, marionetas, víctimas.

Corrupción en cadena, manipulación televisiva,
colegios cerrados, hospitales fantasmas,
Pesadillas con decreto de ley.
Víctimas, vagabundos, marionetas.

-Soledad-
Y entre las grietas, un resplandor,
“un mar de fueguitos”,
asedio en Génova, respirando justicia.
Lucha, esperanza, libertad.

La insurrección de los débiles,
claveles sembrando las calles
y 13 rosas en la memoria.
Libertad, esperanza, lucha.

Ojos abiertos,
asambleas, movimientos e igualdad social,
sonrisas en las plazas, abrazos, un futuro por delante.
Esperanza, lucha, libertad.


Andrés Sudón leyendo el poema de José González
Bien. Y tras la lectura del poema de José, hicimos un paréntesis en el monográfico-taller Soledad para que sucediera algo con muchas probabilidades de bajar el grado de melancolía. La magnífica María Rozalén vino al MAL8 (86) para hacer algo que tenía muchas ganas de hacer: cantar con su madre. Su madre, una gran mujer, el palo de la astilla que es María, os podéis hacer una idea. Cantaron juntas, y supe de dónde le venía esa certera habilidad para entonar a Rozalén. Fue un momento muy bonito, y realmente difuminó la nube gris que había en la sala. Tampoco mucho, porque, como pedía el momento, cantaron una canción también melancólica, Piensa en mí, popularizada por Luz Casal. En todo caso las risueñas presencias de las manchegas, sacaron a nuestros corazones del fango.

María Rozalén y su bella madre
Con gran expectación por parte de todos, llegó el momento de escuchar la canción de Marta Plumilla. En su introducción dijo que “la soledad está sobrevalorada, al menos no es para mí”. Y nos cantó Soledad, en la que dice a su interlocutor que no haga nada por ella cuando, por ejemplo, la vayan a matar, pero que puede “interferir” en su soledad. La música, la letra y ella, te atrapan sin remedio y sin peligro. Otra obra maestra, para mí, de Marta Plumilla

Marta Plumilla
A pesar de la melancolía reinante, la tarde estaba saliendo muy bien, gran nivel en las canciones y en los poemas, así como en las interpretaciones de los artistas valientes que participaron en este experimento. El siguiente fue uno de los máquinas del MAL8, Lope Villano. Antes de cantar Soledad, hizo una interesante reflexión: todos parecíamos estar afectados por la soledad, y él pensó que no hay que menospreciarla, ya que muchas obras que han pasado a la historia “se han gestado en soledad”. Y nos invitó, ya en la canción a verlo de otra manera, “ámala, a tu pequeña soledad”

Lope Villano
El siguiente participante fui yo mismo, Andrés Sudón. En los anteriores monográficos-taller había presentado canciones bastante profundas e intensas, de un lirismo sobrecogedor (jajaja). Pero en esta ocasión traje una historia con moraleja, una canción muy tranquila y llevadera. Me ha escrito Pablo Bermejo para hablarme de ella, os pongo sus palabras para que leáis algo no tan subjetivo como mi propia opinión sobre mi canción: tu canción de soledad me ha gustado mucho, me gustó, en particular, la elegancia de llamar "otras movidas" a negocios turbios, el contraste "copa de vino/cara de agua" y el final, cambiando el sujeto de la estrechez. Además, cosa rara en ti, hasta la melodía es algo pegadiza”.

Andrés Sudón
Y tras mi liviana canción llegó por fin el momento de arramplar con la melancolía. Enrique Sánchez ha compuesta para esta ocasión una de sus canciones más audaces. Se titula Soledad, claro. Enrique ha publicado hoy en Facebook una foto con la letra, la pego a continuación para que lo veáis por vosotros mismos:



Enrique Sánchez
El aplauso fue largo y tendido, todos deseábamos un poco de su espíritu naif e irónico. El siguiente en escena fue el poeta Diego Mattaruco, que participó en este monográfico-taller con verdadero espíritu de laboratorio. Por primera vez desde que le conozco (le he visto muchas veces), le vi leyendo lo que recitada, de modo que realmente es humano, porque aprenderse esos trabalenguas maravillosos tiene mucho mérito. Pero no solamente por eso. Nos dijo que su poema era susceptible de ser una canción o un rap en el futuro. De hecho comenzó el poema midiendo el tempo en cuatro por cuatro. Como siempre, Matarrucco hizo una demostración de destreza lingüística y semántica.

Diego Mattarucco
El último de la lista oficial fue Pablo Bermejo. Sucedió algo curioso. Su canción fue concebida tras un encuentro fortuito con María Rozalén. Ella subía hacia Tirso de Molina, “hacia la plaza donde está la alegría”, y él bajaba al “laberinto oscuro de las calle de Lavapiés. Según él toda una metáfora de la vida misma en la que “ella sube y yo bajo”. Sin embargo no es del todo cierto, porque Pablo Bermejo sube. Su actuación fue una de las más entretenidas y alegres de la tarde. Manu Clavijo y yo comenzamos a hacerle coros setenteros, y Donato sacó por fin el cajón de la funda y se puso a acompañarle a la perfección, lo cual nos llevó a las palmas. Fue uno de los momentos más alegres de la tarde. Aunque ya os sabemos que tampoco fue esta sesión de MAL8 el club de la comedia precisamente.

Pablo Bermejo
La lista de espera era de tres personas. El primero fue Javi Muelas, que nos regaló una rumba-tango en la que propone sacar lo mejor de uno mismo para salir de la soledad. También se unió Donato con su cajón a esta actuación. Y también hizo que saliéramos del halo de melancolía en el que nosotros mismos nos habíamos metido.

Javi Muelas
La siguiente fue la poeta Marla. Me había comentado los días previos que aún no tenía nada escrito, que no le salía. Pues, para no salirle, hizo un poema brutal. Marla tiene una bonita voz que sabe modular, y escribe muy bien en todos los sentidos. El ritmo regular y la rima suave del poema lo convierten en una canción, creo que se podría cantar fácilmente. Lo que más me gusta del contenido de sus poemas es la verdad que veo en ellos, la valentía de la verdad que transmite. Parece rozar algún tópico, pero es salvado esquivado por la autenticidad de lo dicho.

Marla
El último de la lista de espera con una composición titulada Soledad, fue Miguel de Paul. En su canción nos cuenta la sensación de soledad que supone una despedida. A pesar de que la armónica no estaba de parte de la armonía, Miguel defendió con fuerza y seguridad su bonita canción.

Miguel de Paul
Y después de la lista de espera del monográfico-taller Soledad, pasamos a la lista de espera de personas que no traían composición por llegar nuevos o por no haberse enterado. Por suerte, en esta edición, nadie se quedó sin actuar.

El primero de esta lista de espera fue J. P. Woo, que aprovechó para sacar una canción adecuada para el momento. Según entendí yo, la canción se titula Yinye en soledad, y es la historia de un gato que se queda solo después de que los demás gatos de la zona fueran asesinados por un hijo de puta (esto no está entre comilla, porque es cosa mía).

J. P. Woo
Los siguientes fueron Dos, que nos cantaron una canción titulada Ojos de mar. De nuevo Donato hizo uso del cajón y les acompañó magistralmente improvisando en esta bella canción de este bello dúo.

Dos
Y, como su nombre indica, salió Willy Tornado a cantarnos su canción Es todo lo que necesito. Gran intérprete, gran fichaje para el MAL8.

Willy tornado
Y, por último, salió a cantar la persona que después hizo un concierto en el ese mismo escenario de Libertad 8, Manu Míguez. Fue el broche perfecto a una tarde melancólica. La voz de Míguez atrapa y te hace flotar en su aire. Creo que cantó Hojas secas (según me chivó Virginia Montaño). En todo caso fue una canción preciosa, dulce y melancólica que cerró una tarde especialmente intensa.

Manu Míguez
Quiero dar las gracias a todas las personas que han participado en este monográfico-taller. Me parece muy bonito imaginarnos a todos componiendo en nuestra soledad una canción titulada Soledad para después enseñárnosla una tarde de martes como la de ayer (ya casi antes de ayer). Gracias a Marta por las fotos y a vosotros por posar. Nos vemos el martes en una sesión ordinaria de Micro abierto Libertad 8, la edición nº 87.

Andrés Sudón.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (85). 19/02/13.


A esta crónica le preceden unas cuantas inéditas que pronto serán publicadas. Pablo Bermejo me dio la idea de no perder la costumbre de publicar la crónica del MAL8 (Micro Abierto Libertad 8) al día siguiente de su celebración. Es cierto que con los recuerdos frescos yo mismo disfruto más de escribirla. Así que paso a contaros lo que sucedió ayer (19/02/13) en el MAL8 (85).

Fue un MAL8 redondo, yo diría que perfecto. El espectáculo fluyó como la seda, parecía que los diecinueve participantes que actuamos, estábamos de acuerdo en nuestro estado mental. En esta edición hubo cuatro nuevos participantes y una colaboración. Y, por supuesto, hubo momentos destacables.

El primero en actuar fui yo mismo, Andrés Sudón. Hice una versión de Paco Cifuentes, Vuelvo a verte, ya que esa noche Paco grababa en directo, en la sala Galileo, su nuevo disco. Recuerdo haber empezado nervioso, la llevaba un poco con pinzas, pero disfruté mucho de interpretar esta canción que tanto me gusta. Por cierto, la música es de Leo Minax.

Andrés Sudón

El segundo participante fue Coppel. Nos cantó una canción que hemos visto nacer y crecer, En el Olympia. Nos comentó que lleva dos años haciéndola, y que “ya va tomando forma”. El MAL8 es un laboratorio, y personas como Coppel saben sacarle partido a este espacio donde todos los asistentes amamos la música, la poesía y el arte en general. Los que conocemos la canción y su evolución, pudimos comprobar que ya está muy cerca de su forma final, con los nuevos cambios armónicos y melódicos, la canción funciona mucho mejor, y se disfruta aún más de la curiosa historia que cuenta, en la que Coppel se encuentra con músicos difuntos que le alientan en sus oficio de certero escultor de canciones.

Coppel

Hace ya un par de semanas que conocimos a Donato, el siguiente participante. Por el MAL8 han pasado muchos artistas que han sido asiduos y luego han dejado de frecuentarnos por circunstancias, pero siempre están llegando nuevos artistas que nos deslumbran. Donato es uno de ellos. Es un hombre que canta con toda su alma. En su voz suenan años de canciones vividas y escritas. En esta ocasión nos cantó una canción dedicada a los bohemos, a los habitantes de la noche que “se meten en nuestra alma para hacernos sentir, pensar…”. La canción, cuyo título no dijo, es una milonga/tango en la que dice algo muy entendible para los que allí estábamos: “que no me llame nadie / que me dejen tranquilo”. Maravilloso.

Donato

Y mientras aún masticábamos en nuestras mentes la canción de Donato, pudimos escuchar una  pieza instrumental de Rodrigo, titulada Desde el corazón, en el mítico piano de Libertad 8. Este chico viene cada martes a regalarnos sus sensibilidad y su limpia técnica con gran humildad y emoción. El ambiente no podía ser mejor.

Rodrigo

Con esa bella música aún en el aire, escuchamos un breve poema de Maite titulado En lo más profundo del bosque.

Maite

Después todos dejamos la mente en blanco para escuchar a nuestra Marta Plumilla, una de las actuaciones más esperadas cada martes en el MAL8. Introdujo la canción diciendo “Ser lo que quiero ser o ser lo que soy, esa es la cuestión”. En la canción dice cosas como “yo que soy tan una, quiero dejar de ser siete”. La música excelente. Plumilla nos ha sorprendido con su evolución como músico, la cual sigue en progresión hacia el infinito. Por cierto, estas fotos nos las envía ella cada semana. Ella es una piza fundamental del MAL8. Le estoy muy agradecido por todo.

Marta Plumilla

Y llego el momento de conocer al segundo nuevo participante de la tarde (la primera fue la poeta Maite), Pop Autor, un chico dicharachero y nervioso que, con gran dulzura, nos cantó una de sus canciones. Yo vi similitudes con Javier Álvarez. En todo caso me cayó muy bien, y me gustó que admitiera que el nivel estaba muy alto para él. Creo que en breve se sentirá más a la altura, ya que opino que simple timidez lo que le hace temer equivocarse. Que quede claro que lo hizo muy bien y fue muy aplaudido.

Pop Autor

Nuestro querido Ángel de Andrés nos trajo una canción que compuso en su adolescencia a modo de declaración de intenciones, Yo soy cantautor, en la que sueña con hacer bellas canciones que sirvan a la gente. Ángel siempre nos arranca unas palmas y anima el ambiente del solemne MAL8.

Ángel de Andrés

Javi Muelas, el siguiente participante, nos trajo una canción protesta en la que critica la vida guionada que nos hacen vivir. La canción se titula el Farolero, en alusión al personaje de El Principito que repite continuamente la misma consigna sin saber por qué.

Javi Muelas

Nuestro siguiente participante, J. P. Woo canta en inglés, su idioma natal, pero, aunque algunos no nos enteremos muy bien de la letra, nos transporta a la sensación que transmite la canción gracias a su bonita voz y a las bellas armonías que compone. La canción que nos cantó está dedicada a aquellos que se juegan la vida cruzando el estrecho.

J. P. Woo

El siguiente fue otro nuevo participante, el poeta Luis Carmona, que se lamentaba de tener solamente siete minutos en escena: “tengo tantas cosas que deciros…”. Tranquilo, porque aquí estaremos cada martes para escucharte. Nos leyó tres poemas de un libro que fabrica el mismo con papel reciclado. El primero se titula Deba del árbol, el cual escribió subido a un árbol. El segundo se titula Iguazú, sumidero del mundo. Y el tercero lo hizo al preguntarse a sí mismo por los duendes del bosque.

A continuación llegó el momento de la colaboración de la tarde. Pablo Bermejo y yo (Andrés Sudón) interpretamos una canción del primero titulada De aquí a la eternidad. Desde que la escuché por primera vez, quise cantarla, y así se lo propuse. Fue un placer cantar esta bella canción mientras Pablo me acompañaba con la guitarra, es muy emocionante y habla del mar. Creo que quedó muy bonita.

Pablo Bermejo y Andrés Sudón

Y ya que estaba en el escenario, Pablo Bermejo se quedó para cantarnos él solo otra de sus canciones. Como no tenía pensado tocarla, se quedó parado una par de veces, pero, aún así, le quedó muy bien. Es un gran guitarrista y compositor, con un poco más de tablas puede llegar a hacer cosas muy bonitas.

Pablo Bermejo

A continuación presentamos al último nuevo participante de esta edición, Guillermo Alvah, que venía de la mano de Coppel (no literalmente) y nos sedujo con sus dos canciones el maullido y Carmín. Gran calidad en general, en todos los sentidos, y resalto la belleza de su falsete cuando lo saca cantando. Esperamos verle más por aquí.

Gillermo Alvah

Miguel de Paul cada vez lo hace mejor, va saliendo poco a poco de su crisálida, y ya nos canta mirándonos a los ojos. Siempre con su armónica y su vieja guitarra eléctrica, nos cantó lo que él describió como una oración pagana.

Miguel de Paul

La semana pasada conocimos a los siguientes participantes, Dos, un dúo de mujer al piano y hombre a la voz, que hacen curiosas canciones, muy de mi gusto. Me llaman mucho la atención, espero verlos muchas veces en el MAL8. Su canción se titula el país de Liliput, una canción de amor desesperado muy dulce y profunda.

Dos

Manu Clavijo es otra pieza fundamental del MAL8, cariñosamente le llamamos el monaguillo (lo cual me convierte a mí en el párroco). Su apoyo es fundamental para mí y se lo quiero agradecer de nuevo en estas líneas. Nos cantó una canción de la que no dijo el título, prometiendo previamente “hoy voy a hacer un poco de pop”.

Manu Clavijo

La penúltima actuación fue la del dúo gaditano Segundo traste, que interpretaron su canción De tus palabras. La voz de ella (creo que su nombre el Olga) es impresionante, deslumbra y atrapa, y él, Lolo, es un guitarrista muy sentido que vive intensamente la canción.

Segundo Traste

Y por último, como es habitual, cantó el artista que posteriormente dio un concierto en ese mismo escenario, Julio Hernández, bello cubano “sexual” que nos violó agradablemente con su cálido ritmo natural, nos hizo cantar y casi nos echamos a bailar.

Julio Hernández

Y así terminó el MAL8 (85), una sesión redonda y perfecta, la cual disfruté muchísimo. La próxima semana nos vemos en el MAL8 (86), monográfico-taller “Soledad”, en el que cada participante va a interpretar una pieza compuesta para la ocasión, todas tituladas Soledad. Ya veis lo bien que nos lo pasamos. Acércate a disfrutar con nosotros de estos encuentros laicos pero espirituales, en los que compartimos nuestras creaciones y hacemos amigos raros como nosotros. ¡Gracias a todos!

Andrés Sudón

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (84). 12/02/13.

(En construcción)

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (83). 05/02/13.

(En construcción)

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (82). 29/01/13.

(En construcción)

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (81). 22/01/13.

(En construcción)

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (80). 15/01/13.

(En construcción)

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (79). 08/01/13.

(En construcción)

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (78). 03/01/13.

(En construcción)

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (77). 27/12/12.

(En construcción)

domingo, 10 de febrero de 2013

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (76). 18/12/12. Monográfico-taller: "Consciencia"



El MAL8 (Micro Abierto Libertad 8) comenzó con la pretensión de juntar a personas con inquietudes creativas para hacer orgías semanales en las que mostrar nuestras creaciones. Hemos logrado crear un ambiente familiar pero solemne, cariñoso pero diligente, distendido pero perseverante, en el que hemos alcanzado tal grado de satisfacción, que el paraíso logrado ya nos parecía poco. Por eso hemos querido añadir un grado más de dificultad y hemos inventado la fórmula “monográfico-taller”, que consiste en proponer un título a partir del cual hacer cada uno una canción, poema o lo que sea que se haga, y mostrar todas esas nuevas creaciones a la vez. Esto lo hicimos por primera vez el 18 de Diciembre del año 12, coincidiendo con la edición nº 76 de MAL8. Antes habíamos hecho sesiones monográficas, pero en esta ocasión la premisa era llevar una nueva creación con el título “Consciencia”. Al ser la primera vez, no todas las personas trajeron su nueva composición, de 18 participantes que hubo esa tarde, solamente 12 llevamos Consciencia.



Como es habitual, la última persona que se apuntó, fue la primera en actuar. En este caso fue la poeta Mercedes Miguel, que trajo un texto en prosa poética titulado Consciencia espacial, escrito unos minutos antes del evento.




La segunda participante fue la cantautora Virginia Montaño, cuya canción se titula Consciencia cero. Comenzó diciendo la definición de “consciencia” y preguntándose, “¿pero qué pasa con el que está en frente?”.




A continuación salió a escena Javier Escobar, a quien conocemos por haber frecuentado el MAL8 con su dúo Polo Positivo. Nos cantó una canción titulada Eso eres tú (no había quedado entonces muy claro que el título tenía que ser “Consciencia”). Recibió una gran ovación, y algunos notamos su gran mejoría en todos los sentidos.




(Insisto en que aún no había quedado muy claro que el titulo había de ser “Consciencia). Olivia Tomé, poeta y actriz, nos trajo una creación titulada Desencuentro, encuentro y ya se verá, interpretada de forma dramática y performática.




Viridiana trajo su canción Consciencia, y nos dijo que es necesario tenerla para poder cambiar las cosas. Después de saber, ahora es feliz tiene la “consciencia tranquila”.




Manu Clavijo confesó no entender muy bien su canción. Quizá se la dictó su consciencia inconsciente. Con armonía y melodía medievales, nos contó cómo se quiso mirar en el espejo y solamente vio un cristal negro. Esta fue una de mis favoritas.




En este punto hicimos un paréntesis para que Pablo Bermejo le diera una sorpresa a Alicia Ramos. Le cantó una canción compuesta para ella, titulada Alicia y su país de las maravillas.

 

Drika nos dio una sorpresa trayendo hechos todos los deberes atrasados. En una sola canción titulada Consciencia incluyó la temática de los anteriores monográficos a los que no había podido asistir. Así, en su canción salen trenes, coches, aviones y bicicletas, motivos de invierno. Ha sido la vez que más me gustado Drika. Un extensa canción con onomatopeyas de trenes, anuncios de la megafonía del metro… Un pasada.




Marta Plumilla suele comenzar sus intervenciones haciendo una introducción recitada, pero en este caso la ayudé yo mismo haciendo el sonido de una gallina (que me sale muy bien). En la canción dice “voy a mi pueblo y una gallina está poniendo un huevo”, luego hay una parte instrumental, y termina cantando “me voy de mi pueblo y una gallina sigue poniendo un huevo”.  Claro, todos nos quedamos perplejos. Días después, vi un vídeo de una entrevista a Jodorowsqui en la que afirma que “cuando una gallina pone un huevo, no está poniendo un huevo, sino creando consciencia”. Le pregunté a Plumilla si lo había hecho por esas declaraciones, y me aseguró que nunca lo había visto. Impresionante.



Eusebio Priego nos trajo un poema en el que denunciaba a los polutos políticos que hablan de la inconsciencia de los jóvenes con tanta hipocresía. Si los políticos fuera conscientes, otro gallo nos cantaría (u otra gallina…).




Enrique Sánchez nos contó la historia de cuando una niña de su colegio le lanzó un sortilegio. “Todo cambia cuando te haces mayor”, dijo antes de comenzar a cantarnos su bonita canción de niño encantado.




La última canción consciencia fue la mía (Andrés Sudón), ya que fui el primero en apuntarme. He de decir que gracias a este monográfico he compuesto una de las canciones más importantes de mi repertorio. De otro modo no la habrá hecho. Al principio me molestó que tuviera que titularse consciencia, luego agradecí esa limitación.




A partir de aquí actuaron aquellos que no habían traído una canción o poema titulado Consciencia. El primero fue Pedro Pastor, que nos cantó una canción de su tío Pedro Guerra, ya que al día siguiente le hacía un homenaje cantando sus canciones.




Luego actuó un hombre llamado Dave Born del que no entendía nada ni de su presentación ni de su canción, pero era muy animado y todos nos divertimos en su intervención.




Aunque no estaba dentro del taller-monográfico, el siguiente participante, llamado Libre, cantó una canción que podría haberse incluido si hubiera estado compuesta para la ocasión. En ella habla del turismo espiritual (el Vaticano, La Meca…) y aseguró “empiezo a creer que todo el poder está dentro de mí”.




Y para terminar, tres intervenciones. Primero Lucía Díaz, que nos cantó su canción El velo.




Luego Alicia Ramos y Marta Plumilla que nos cantaron la canción de la primera titulada no me emborraché, todo un himno.



Y, para terminar, Ángela Biedma nos cantó su canción Te vi cantar.



Y así sucedió el MAL8 (76), monográfico-taller “Consciencia”. El siguiente monográfico que hicimos fue en el MAL8 (81) y se tituló “Libertad”. Con las canciones de estos dos monográficos-taller, hemos preparado un espectáculo que presentaremos el lunes 11 de Febrero en Libertad 8, pincha aquí para ver el evento. Fue una bonita experiencia que repetiremos cada mes, y con las canciones que hagamos, montaremos espectáculos como el que haremos mañana. Poco a poco vamos haciendo más cosas, va a pareciendo más gente bonita e interesante. Es una suerte que tengamos el MAL8, gracias a todos los que lo hacéis posible (y gracias a Marta por las fotos).



Andrés Sudón