miércoles, 27 de enero de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad Ocho (236). 26/01/16, taller "Verano"

Ayer, martes 26 de Enero de 2016, tuvimos la suerte de escuchar a trece artistas estrenar trece piezas tituladas Verano, en un espectáculo de dos horas en el que actuamos hasta veintidós participantes. Hicimos lo que llamamos un taller. Hace un mes convocamos el taller "Verano", en el que para participar había que componer una canción titulada Verano y estrenarla en el MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho) nº 236. A mí, personalmente, me parece la mar de divertido hacer estos experimentos que ya son una tradición en el MAL8. Imaginaos los nervios que se respiran en los momentos previos al concierto, somos muchos artistas a punto de cantar una nueva canción. Ese nerviosismo aumenta la emocionante solemnidad que reina en el "Templo de la Canción de autor", como suelen llamar a la sala Libertad Ocho, donde desde hace casi cinco años celebramos este encuentro semanal de cantautores (sin olvidar a nuestros admirados compañeros poetas) en el que compartimos nuestro arte, además de mostrarlo a un público que se acerca a degustar un siempre variado y delicioso menú de canciones cantadas en vivo por sus autores. 

Habitualmente actuamos en el orden inverso al que nos hemos apuntado, es decir, el último que se apunta es el primero que sale a escena. En esta ocasión hicimos algún cambio. Aunque yo, Andrés Sudón, fui el séptimo en apuntarme, salí en primer lugar para estar concentrado en la canción antes de dedicarme completamente a las labores de coordinación del micro abierto. A continuación voy a contar mi experiencia tal y como la viví. Animo a los demás participantes a hacer lo mismo en comentarios, si les aptece, con la intención de saciar a lectores curiosos. 

Confieso que a pesar de saber antes que nadie el título de cada taller, cada vez tardo más en empezar a trabajar en la canción. Un día de estos la voy a componer en escena. Tenía solamente una secuencia de acordes y estaba trabajando en la melodía, pero no me puse con ella hasta el mismo martes pasadas las dos y media de la tarde. Me da vergüenza contar esto, creo que no se puede hacer la canción que uno quiere con tan poco tiempo. Sin embargo, la inmediatez de la composición me llevó a cantar un texto escrito con cierta violencia, arrancando los versos del puto pozo. Me salió un autoretrato orgulloso que en el fondo es autocrítico, probablemente una fotografía instantánea de mi estado interior. Antes de ir a Libertad Ocho pude ensayarla unas cinco o seis veces, escuchar la grabación otras tantas, y rezar para acordarme de las melodías. Antes de actuar sentí ganas de llorar durante casi un segundo entero. Después tomé aire para cantar la canción de verdad, aprovechando que lo que estoy diciendo es exactamente lo que hay en mí hoy. No quedé completamente insatisfecho con el resultado, tengo que escuchar la grabación para quedarme tranquilo. De todas formas me sentí muy bien tras cantar, al menos aliviado de haber soltado lastre. Mi objetivo para el próximo taller es hacer algo más elaborado que pueda interpretar con seguridad. A falta de un vídeo con que compartir la canción, voy a transcribir la letra de mi Verano, esperando que los demás participantes también nos muestren en comentarios su canción en cualquier formato. La música de la canción es rápida, con ritmo algo inquietante, de acordes mayores aunque ambiguos; intenta expresar mi sensación durante el verano, estación que a día de hoy detesto.

Verano (Andrés Sudón)

Con los ojos sucios de filosofía
llevo media vida pensando en la otra media.

Invierto en invierno toda la ternura,
pierdo la cordura con la primavera.

Soy de los setenta, fumo sin medida,
mi corazón adidas salta a la primera.

Antes de esta guerra ya pasé veranos
hundido en la mierda de la adolescencia.

No he venido al mundo para ser idiota,
tengo más pelotas aún en mi tejado,

si te ha congelado mi terca frialdad,
sabe que el verano me la devolverá.

Nunca me hago el tonto, a mí no me hace falta,
creo en la elegancia de no saber nada.

Con las manos sucias de literatura
rompo partituras que hoy no me retratan.

No he venido al mundo para ser idiota,
tengo más pelotas aún en mi tejado,

si te ha congelado mi terca frialdad,
sabe que el verano me la devolverá.

Soy de los setenta.Invierto en invierno.
Antes de esta guerra yo ya estaba lejos.

La canción de Sergio Sanz me ayudó a calmar los nervios que aún tenía en el cuerpo. Según nos contó, el sábado vivió un "encuentro extraordinario" del que salió la canción Verano. En esa probablemente intensa reunión, Sergio Sanz compuso, acompañándose de un piano sencillo y luminoso, versos tan evocadores como "...[quiero] ser un sueño en las praderas de mi infancia"; o tan ricos metafóricamente como "pinto acuarelas en velas encendidas". La canción culmina en un estribillo muy claro: "Yo no sé qué me ha pasado, muchas veces se me olvida respirar profundamente, quizás invente un sutil aire de verano que acaricie mis dos manos y que refresque a la gente". 

En ese "encuentro extraordinario" de sábado estaba Atenea Carbajosa, la siguiente participante, que nos leyó los versos que ella escribió mientras Sergio componía la canción. En escena estaba toda la luz de ese encuentro, y las notas de piano aún en el aire. Los versos de Atenea terminan con una invitación: "ven donde guardan su corazón las ardilla".

Convivo con con dos malochos que participaron en este taller. Los tres compusimos a la vez nuestras canciones. Uno de ellos es Dani Fernán, que nos trajo una luminosa canción exprés en la que canta un paisaje en el que, por ejemplo, "el niño que ya no es niño busca el verano pisando charcos". Con él vivimos esa emoción de estar ante una canción tan reciente. En todos nosotros había algo de inseguridad con respecto a cuestiones técnicas, pero la emoción del artista tomó el protagonismo en la mayoría de las actuaciones, como sucedió cuando Dani Fernán nos cantó su Verano.

En MAL8 hay un gran nivel en cuanto a la solidez de los participantes habituales, lo normal es poder disfrutar de lo que se está cantando sin que nos distraigan fallos que se pueden resolver ensayando. Pero en experimentos como este de los talleres, es más probable encontrarnos con alguna actuación marcada por las dificultades. En la actuación de David Foronda lo importante fue lo simbólico, lo emocionante que era para él subir a cantar ante sus atentos amigos una recientísima canción que, en realidad, quería hacer dedicada a La Guerra de las Galáxias. Antes de lanzarse a tocar nos leyó un texto titulado "El verano del cohete", perteneciente a "Las Crónicas Marcianas", según nos contó a los que no estamos muy involucrados en este mundo que apasiona a tanta gente. Emocionado y nervioso cantó, un poco accidentadamente, esta canción que además de titularse Verano, tenía un subtítulo tan largo que no alcancé a copiar en mi cuaderno. Pudimos disfrutar de lo entrañable del momento y de la valentía del humilde y espontáneo David Foronda, a quien en el futuro tendremos ocasión de escuchar más tranquilamente.

Qué pieza tan interesante nos mostró Gabriel Vidanauta, cantautor inti, es decir, que compone sin referencias, inventando completamente su estilo musical y literario. Me encanta que arriesgue tanto con la guitarra, con la gramática, entre otras cosas, siempre al servicio de ser exacto en lo que quiere comunicar. Su canción Verano tiene el siguiente subtítulo: "Conjuro manifiesto juvenil de verano" (ya hablaremos de esto de los subtítulos..., es un poco romper una de las únicas dos normas del taller: que la canción se titule Verano y que se estrene el martes 26 de Enero de 2016 en el MAL8). En ella invoca indeseables prácticas con descarada ironía: "que los tontos intenten que las cosas sigan igual (...), que un pájaro cante una melodía de Pablo Alborán (...) que caigan todas las bombas...". 

Marta Plumilla es la otra de los dos malochos con los que convivo y participaron en este taller, compusimos a la vez y en el mismo tiempo, aunque en distintos espacios, la canción que presentamos ayer. Plumilla volvió a regalarnos una pieza de estilo fronterizo, una particular ranchera en la que quiere "robarle a un sauce alguna risa, no todo va a ser llorar". Siempre hermoso adentrarse en el mundo de esta artista inti, y siempre puntual su participación en todos y cada uno de los talleres que hemos propuesto, más de veinticinco en los últimos tres años.

Desde que le conocimos Javi Muelas ha faltado a muy pocos talleres, incluso cuando el trabajo no le permitía asistir a las sesiones normales, buscaba un hueco para componer y estrenar las canciones de cada taller. Ayer nos trajo su Verano, una canción contra el tópico de la "canción del verano", subtitulada "La cara B del verano", y en realidad titulada Berano. "Me da grima sólo de verlo escrito", nos confesó antes de cantarla. En ella suceden cosas tan surrealistas como preparar un cocido en la playa, cosa que espero hacer con él alguna vez en la vida.

Me encanta cuando Osvaldo Lindner se apunta a los talleres, así se ve obligado a componer y aumentar su repertorio propio, ya que él suele dedicarse más a conservar y difundir el folclore de su culturalmente rico país, Argentina. Aún siendo una composición propia, no puede evitar transmitir sus conocimientos: compuso Verano sobre un ritmo de milonga que interpretó con ruda maestría. En ella relata su vivencia del verano, "casi sin darnos cuenta, de sopetón el verano a más de cuarenta".

Este MAL8 (236) es el primer taller en el que ha participado Valentín, el vampiro de Madrid. Él es un clásico rapsoda que suele venir por aquí con mucha asiduidad para declamar versos de históricas voces de la poesía en castellano. Esta vez se animó a escribir un texto propio y a firmarlo con su nombre. El poema tiene también subtítulo (ya hablaremos de los subtítulos...): "Estampa Maritense por Valentín Nueda". El poema no tiene desperdicio. Leido por él parecía el texto de un documental. La verdad es que me hizo mucha gracia, y valoro su capacidad para transformar lo que todos adoran, el verano, en una estampa desoladora, grotesca, infernal... Al terminar, Valentín me ofreció el papel con el poema, yo lo acepté encantado para transcribirlo a continuación:

Verano
(Estampa marietense por Valentín Nueda)

Ruge febril el asfalto madrileño.
Los coches -turistas del infierno-
expelen su hedor pirético y vomitan
dióxido de carbono a la atmósfera.
Luchan el mercurio del termómetro
contra el freón del aire acondicionado.

La ciudad se transforma en un averno:
marginados, en calidad de mendigos,
asientan su esqueleto en las calles,
amodorrados sobre alfombras de cartón
grasiento y maloliente.

La rubia cerveza se muestra exuberante,
y, como un titánic de espuma,
se hunde en los gaznates de los homínidos
sin sed que justifique su ingesta.

Cualquier atisvo de excelencia urbana,
deserta del recato de las almas:
el simio, secuestrado en la vestimenta invernal,
se ofrece impúdico a la mirada de sus congéneres,
y el horterismo, como la lengua de los perros,
sale babeante ofreciendo triunfal la carne oculta.
Lo grosero se impone a lo sutil, a lo exquisito.
Todo es extravagante, extravertido, hedonista...

El candor de la piel pálida
resulta ofensivo a la moda de la tribu urbana:
impera, pues, la negritud canibalesca.
Reina la cultura afro del ombligo al aire;
la del pantalon corto con piernas de primate;
la de la panza adiposa y michelín grosero;

Esto y mucho más son las delicias del verano;
delicias para los no deliciosos;
coartada para los ociosos;
martirio para los calurosos...

¡Te detesto, verano!

Este era el segundo taller para Pablo Tri. De nuevo nos trajo una sóloda composición interpretada con autenticidad. En ella expone un paisaje veraniego donde suceden sus reflexiones bajo el brillante sopor de la american music, estilo que Pablo domina con buen gusto. En su Verano asegura que busca "casa entre tus vergüenzas", y advierte "no sé volar, soy más de caer y comprenderme en el suelo (...), soy más bien de menos mal".

Antonio Pastor Gaitero comenzó su intervención asegurando que él no está a favor de estar en contra del verano, "el verano es la vida", supongo que refiriéndose a quien se había manifestado en contra. Lo dejó clarísimo con la hermosa poesía de su canción: "Eres tú mi verano, la sonrisa que en el mar de tus sueños desemboca". Antonio destaca por ser un atractivo poeta, cuyos versos tienen el poder de seducir a primera vista. Me da la sensación de que él escribe la letra y después la encaja informalmente en una música que siempre usa con pocas variaciones, como haría un auténtico trovador que cuenta las hazañas de su interior sin temer a las imposiciones de la moda pop que surgió hace apenas cincuenta años. 

La última canción del taller "Verano" la cantó el primero en apuntarse, nuestro querido Manu Clavijo, que ayer estaba irreconocible para bien. No sólo porque está muy sexy últimamente (dato que nada aporta al arte, en principio), sino también porque le noto con mucho arrojo, con ganas canallas de hacer lo que le salga de donde se hacen las canciones. Su Verano resulta ser una pieza alucinante en la que canta con destreza, arriesgando, usando varios registros. La canción gira alrededor de una anécdota que le sucedió a los quince años, la cual podrás escuchar en su próximo concierto, porque estoy seguro de que esta estupenda canción estará incluida en su repertorio.

Con él terminó la parte del MAL8 (236) dedicada al taller "Verano". Lo siguiente que hicimos fue conocer a los nuevos participantes. El primero de ellos fue Molina, que se trasladó desde Ganada solamente para participar en el MAL8. Se estrenó con una canción titulada Nuevo orden mundial, con la que nos mostró que su proyecto es bien sólido: toca muy bien, canta bonito y escribe cosas interesantes y sorprendentes. Esperamos volver a verle pronto por aquí.

También conocimos al guitarrista Óscar Espín, que nos interpretó un tema de Jonny Cash con la guitarra tumbada en sus rodillas, usando esa técnica que consiste en percutir las cuerdas con las dos manos y la afinación abierta. 

La última nueva participante fue Meredith, una cantautora estadounidense que hoy mismo regresaba a su país. Se estrenó con una canción que compuso hace un año en inglés y después tradujo al castellano, titulándola Sueño.

Esta sesión marcada por un taller, era la ocasión perfecta para que Juan Fernández Fernández nos cantara por fin la canción que compuso para el pasado taller, titulado "Antes de la guerra". Tengo pruebas de que la tenía preparada para ese día, pues me la envió por wasap, aunque no pudo asistir por trabajo. Su Antes de la guerra es una especie de homenaje a Playa Girón de Silvio Rodríguez, canción a la que hace constantes guiños con la armonía, el ritmo y los versos. Me gustó especialmente su talante en escena, la paz con la que cantó esta intensa canción que provocó una escucha profunda por parte del público asistente.

De nuevo disfrutamos del desparpajo que se gasta últimamente Diego Mattarucco, se nota que está triunfando en el teatro con su nuevo proyecto, nuevo para la humanidad entera. Salió a escena para interpretar una pieza dedicada al verano que ya conocemos los habituales malochos. Desternillante, brillantísimo y cada vez más espontáneo, Mattarucco nos hizo participar de su poesía estimulando nuestros ya abrumados cerebros.

Nuestro admirado y querido José Miguel González nos trajo dos poemas que no tenemos problema en escuchar de nuevo de su voz entregada al verso. Nos leyó mirándonos a los ojos Aledaño y Nunca dejaré de escribir. Si pinchas en los títulos de los poemas podrás leerlos y entender el porqué de nuestra adoración hacia él. 

En la recta final escuchamos a los tres últimos participantes de este MAL8 (236). Adrián Luna, a quien conocimos la semana pasada, que regresó para regalarnos una nueva canción, Salvaje a contracorriente.

Maydiremay comenzó su intervención cantando un trozo de Space Oddity, de Bowie, que enlazó con su canción Meet me in montauk. Aunque se le olvidó un poco de la letra de su canción, pudimos disfrutar igualmente de la delicadeza de este sutil cantautor.

La sesión terminó con una canción de Rubén Jarque, quien después hizo un concierto en ese mismo escenario.

Así viví yo la sesión de ayer. Recordad que aquí, en nuestro Twitter, puedes ver fotos de los participantes en este emocionante MAL8 (236), en el que celebramos el taller "Verano", entre otras cosas. Si has participado, no dudes en contarnos en comentario cómo lo viviste tú. Y también animo a todo el que lea esto, a que aporte en comentarios lo que crea necesario para enriquecer esta subjetiva crónica hecha con cariño, respeto y placer. Gracias a todos por vuestra valentía y generosidad, en especial a Marta Plumilla, cuyo apoyo es imprescindible para que todo esto siga siendo la maravilla que hemos logrado.

Andrés Sudón

miércoles, 20 de enero de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad Ocho (235). 19/01/16.

Veintidós artistas dimos buena cuenta ayer de la edición nº 235 de MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho).A continuación os contaré lo que viví este pasado martes 19 de Enero de 2016 en el escenario de Libertad Ocho. Algunas personas lo habréis vivido en directo, os pido que en comentarios completéis lo que ahora voy a contar, también que lo debatáis y lo que haga falta para que esta crónica no carezca de toda la información posible. Durante la sesión estuvimos twitteando fotos de los participantes acompañadas de un breve comentario, aquí podéis ver lo publicado en las dos hora que pasamos cantando nuestras creaciones.

El espectáculo comenzó con un relativamente nuevo malocho, Benja Bravo, un jovencísimo cantautor que compone hermosas canciones en inglés. A pesar de mi poco avanzado conocimiento del idioma, disfruto mucho escuchando a este señor, tiene una delicadeza extrema con la guitarra y canta con voz de arena. Tengo que estudiar para disfrutar al cien por cien de sus canciones. Según nos contó, en esta edición de MAL8 cantó una canción repetida, porque esta semana tiene previsto publicar una demo. Estaremos pendientes de su Facebook.

Antonio Espinosa fue el siguiente participante. Es un señor que ha venido cuatro o cinco veces por aquí para cantarnos su canciones de contenido social y acordes sencillos. Hay que fijar adelante la mirada fue la canción que trajo preparada para mostrarnos. Aunque se le ven buenas intenciones y se nota que ha trabajado para componer la canción y poder cantarla, es evidente que le faltan horas de trabajo, es decir de diversión. Yo diría semanas. Si le sirve de algo, le hago saber que aún tiene que insistir en el compás regular, automatizarlo y olvidarse de la guitarra para cantar lo más bonito que pueda. Que no se preocupe, porque, como digo, sólo es cuestión de horas disfrutando de aprender. Si acompaña sus ensayos con unas clases de guitarra y la lectura de los grandes poetas de nuestra literatura, calculo que en pocas semanas estará a la altura del resto que artistas que venimos por aquí.

Creo que es la primera vez que voy a hablar en estas crónicas de Fernando Bárcena, una persona que se ha hecho imprescindible para mis tardes de los martes. Fernando es una de esas personas que lo tiene todo: es atractivo, elocuente, sapientísimo, humilde, profundamente sensible... Es un enamorado de la melancolía, canta para llorar, como catarsis de un dolor que mantiene a raya a base de aceptación. Yo le adoro y admiro. En este MAL8 (235) nos cantó la canción acompañado por los coros de Manu Clavijo, en la que le cuenta "a alguien muy especial" en qué consiste la crisis. "Tú que encuentras todo tan extraño...", comienza diciendo esta canción en la que nos cuenta cómo hemos llegado a esto a los que no aceptamos este el desorden que reina en el mundo.

Alessandro Brando es otro imprescindible para mis martes. Se trata de una joven cantautor italiano que en poco tiempo ha completado un repertorio en castellano y está trabajando duro para sacar adelante su proyecto musical, es decir, vital. Tiene una voz muy particular, toca muy bien el piano y se defiende perfectamente con la guitarra. Sus canciones son extraídas de su bello mundo interior y dan luz al oyente. En esta ocasión nos cantó una recién compuesta, según confesó con influencias de Rafael Berrio y de Alejando (un malocho del que hable, por ejemplo, en la crónica de la semana pasada). A mí se me hizo muy evidente la influencia de Berrio. Una gran influencia, claro está. Con un romántico (en el sentido cultural) acompañamiento de piano cantó esta canción en la que concluye "quizá tan sólo este amor nos redima". Estaba verde aún la obra, tengo ganas de escucharla acabada.

El siguiente en escena fue el poeta Andreas, quien volvió después de unas semanas en las que le echamos de menos. Nos regaló dos poemas nuevos, como siempre hace, llenos de verdad, apertura mental y sensibilidad. El primero se titula Se me escapó la primavera, y habla "de la sensación de haber perdido el tiempo". En el segundo poema nos habla "de cómo con el paso de los años uno se va sorprendiendo menos": "Ahora pareciera que las cosas se hubieran desprendido de sus dones". Un lujo tener a esta persona con nosotros.

Miguel de Paul, representante del blues por excelencia en al MAL8, vino a esta 235ª edición a cantarnos una nueva canción titulada De cuando yo era idiota, un tema fiel a su estilo personal, blues sencillo y clásico con una poética letra urbana, campechana, pero llena de matices sorprendentes. Si eres bajista o batería, te encantaría formar una banda con De Paul, tiene buenas canciones y está a punto de grabar. este es el momento de ponerte en contacto con él, lo puedes encontrar en Facebook poniendo su nombre.

Pablo Bermejo nos trajo una joya vital a este MAL8 (235). Pablo prometió a Don Armando, médico de un familiar muy allegado, que si todo salía bien haría una canción. Salió bien, porque ayer nos cantó la canción: "con amor trataré de convertir cada espina en una flor", pero para esto "hará falta algo más que amor", por eso "aquí viene Don Armando y viene al mando". Y lo mejor de la canción, el aprendizaje que Bermejo transmite: "para para escuchar al corazón". Nos alegramos de que todo haya ido bien y de que vaya a ir aún a mejor.

Hermosísimas la voz, la música, la letra, el fondo, la canción de Marta Plumilla. Nos cantó Invierno, canción compuesta para el taller con ese nombre celebrado el pasado verano. "No iniciar descensos sin alcanzar altura" es el propósito que se hace en esta canción en la que me siento demasiado implicado para analizar profundamente... Por cierto, la semana que viene tenemos el taller titulado "Verano", aún estáis a tiempo de participar.

Así como Miguel de Paul es el representante del blues en el MAL8, Ángel de Andrés es el representante de la canción ligera. Sin perder un ápice del espíritu de los sesnta, este hombre viene al MAL8 para compartir sus inocentes y luminosas piezas. En esta ocasión nos cantó Ayer me dijiste que sí "después de tanto tiempo", así que "abre tu mente y empieza a soñar, porque somos tú y yo la mejor realidad". Deseo que la alegría sana que nos regala cada martes, le sea devuelta con creces.

Llegados a este punto del MAL8 (235), conocimos a los nuevos participantes. El primero fue Adrián Luna, un joven cantautor gaditano que se presentó confesando "no sé si estoy a la altura del nivel, pero lo voy a intentar". Lo consiguió cantándonos Cuento contando, una canción de amor que me recordó en su estilo a lo poco que he visto de Pablo Alborán. quizá sea sólo el tema romántico y el acento del sur. Espero escucharle más y dar una opinión mejor que la que tuve a primera vista.

El segundo y último nuevo participante fue Sergio Monteavaro, líder de una banda de indi rock en la que no encajaban ciertas canciones de su autoría. Por eso decidió montar su proyecto en solitario, es decir, su proyecto de cantautor. Nos cantó Por eso las amapolas no se venden en las floristerías, una canción y un estilo muy diferentes a lo que estamos acostumbrados a ver por aquí. De modo que celebro infinitamente que haya venido y deseo que se enganche, porque una de las maravillas del MAL8 es la diversidad, y él la enriquece.

Como sucedió cuando llegó aquí Vidi con su estilo particularísimo. En esta edición nos sorprendió con una nueva canción titulada Me caso por dinero y por la iglesia. Claro, "tiene un helicóptero y un helipuerto enorme...". Grande vidi con sus bonitas chaladuras que tan buenos ratos no hace pasar. A pesar de su juventud tiene una técnica depuradísima tanto con la guitarra como con la voz, estoy seguro de que con el paso de los años irá haciendo canciones cada vez más impactantes y profundas. Espero ver con mis propios ojos todo el proceso.

¡Anda...! El siguiente en escena fui yo mismo, Andrés Sudón, que, empujado por el primer poema de Andreas, decidí cantar Primavera, canción compuesta para el taller con ese nombre, celebrado el pasado otoño.Cada vez que la canto me guata más, estoy seguro de que entrará en el nuevo disco que estoy a punto de grabar.

Después de mí llegó el turno de Mr Mushroom, otro jovencísimo cantautor que se ha decidido por cantar en inglés. Siempre nos canta sus propias canciones, pero ayer le apetecía hacer algo diferente y cantó una canción de Dylan que tuvo la cortesía de traducir antes de cantarla. Le pido desde aquí que haga lo mismo con sus canciones en próximas ocasiones, así los monóglotas gozaremos de toda la canción. Toca muy bien y me encanta su timbre de voz, Carlos, que así se llama, es uno de los que se han hecho habituales en el último año del MAL8.

Creo que alrededor de cuatro años lleva Manu Clavijo siendo un habitual del MAL8. Al igual que yo, se decidió por cantar Primavera, en la que dice cosas tan curiosas como "el abrazo que nos dimos se me hizo corto, como una vida entera". Los dos, Manu y yo, llevamos para el sorteo nuestros discos tarados (con alguna rajita en la caja), parece que ayer estábamos sincronizados. 

Cuanto echo de menos la participación habitual de Olivia Tomé,  nuestra querida perfopoeta (como la llamo yo por salir a escena y no sólo recitar, sino también vivir el poema). Vino a este MAL8 (235) y nos mostró una brevísima pieza que hizo con los ojos tapado, como jugando al escondite. Cuando Olivia sale a escena, se para el tiempo.

Wilver Gamarra fue el único participante que quiso y pudo hacer un homenaje al recientemente desparecido David Bowie. Lo hizo cantando una de sus más conocidas canciones, y en un momento dado creo que se emocionó y tuvo que dejar de tocar, aunque también podría ser que se hubiera olvidado de la letra; o le pasó lo primero y por pudor fingió lo segundo. No sé, la cuestión es que fue un momento bonito, y de lo mejor que le he visto hacer desde que participó por primera vez en el MAL8.

Rubén Jarque también se acercó este martes para cantarnos una canción en la que cuenta que pasó cuando "desperté y no estabas tú (...), todo era distinto a como era ayer".

Por segunda vez visitaba el MAL8 Pericoco, la primera vez fue aquel día que le tuve que pedir que se bajara del escenario cuando ya había comenzado a cantar su segunda canción (todos sabemos, y lo había dicho claramente, que cada participante dispone de cuatro minutos, es decir lo que dura una canción con su presentación, la afinación de la guitarra...). Me alegro de que volviera, eso significa que no se ha enfadado o que ya se le ha pasado el enfado. Vino a cantarnos "una de esas canciones que te salen sin pensar, de buen rollo", en la que asegura que "toda melodía me recuerda a tu amor incondicional". Mucha fuerza la de este artista al que espero conocer un poco más.

En antepenúltimo lugar salió a escena nuestro querido Diego Mattarucco, que a pesar de su apretadísima agenda, lleva dos semanas viniendo, lo cual celebro, porque es uno de los artistas más originales y completos que he conocido en mi vida, y su influencia me parece recomendable para todos nosotros. Con total naturalidad nos recitó un poema que iba perfectamente a ritmo con la pista de audio que puso de fondo. Primero salió muy formalito, pero cuando llevaba unos segundos recitando ya estaba de pie fuera dl escenario dicéndonos a los ojos sus sabios y elaborados versos. También nos recomendó esto

El penúltimo participante de este MAL8 8235) fue Vera, un cariñoso cantautor del sur que en su canción nos propone "hablemos" de muchas cosas, "de todo y de nada". buena propuesta, hablando se entiende la gente, y cantando el entendimiento es irracional y sólido, por eso venimos aquí a unirnos, a cantar, a hablar lo que haga falta.

No venimos a criticar, para eso están las polutas tertulias de artistas sin autoestima. Al menos no venimos a criticar sólo por el placer de hundir al prójimo con nuestro elevado criterio, si lo hacemos es para ayudar a crecer al criticado, al menos eso intento. La semana pasada tuve que echarle un rapapolvos a Valentín, el vampiro de Madrid, por esto mismo. Vino a esta edición especialmente inspirado, y aunque tuvo que hacer su comentario incómodo antes de recitar, nos regaló una de sus mejores interpretaciones declamando el poema del renunciamiento de José Ángel Buesa. 


Con esto terminamos esta 235ª edición de MAL8, en la que una vez más disfrutamos en directo y en persona del arte de más de veinte personas que tienen un tesoro en su interior y quieren compartir. Si lees estas crónicas y estás pensando en venir un día, te pido que lo hagas, que pongas en marcha tu generosidad y valentía y te decidas a compartir estos maravillosos momento que pasamos aquí los martes desde hace casi cinco años. La semana que viene nos vemos en el MAL8 (235), taller "Verano".

miércoles, 13 de enero de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad Ocho (234). 12/01/16.

Comenzamos el año con firmes propósitos. En 2016 MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho) cumple cinco años, y queremos celebrarlo como merecen todas las personas que lo hacen posible. Ayer, en el MAL8 (234) anunciamos algunos de esos firmes propósitos. El primero fue que regresen estas crónicas, porque aunque hemos dejado constancia de lo sucedido en los últimos tiempos en nuestro twitter, @microabiertol8, nos parece muy importante dejar para la historia las impresiones y sensaciones que nos produce cada sesión; no sólo las mías, también las que dejan en comentarios las personas que han asistido. Es importante contar que ayer vivimos una sesión muy intensa, yo diría perfecta: en dos horas exactas actuaron veinte artistas, haciendo vibrar el escenario de Libertad Ocho, que, por cierto, este 2016 cumple cuarenta años de su apertura. Son muchas celebraciones, por eso vamos a aprovechar las circunstancias para hacer algo que tenemos pendiente desde hace mucho tiempo: grabar un nuevo disco. En primavera haremos la convocatoria para participar en este nuevo álbum de MAL8. Ahora sólo puedo contar que contendrá canciones de cuatro talleres celebrados en el último año, y que se grabará en estudio, producido, con claqueta. Pues eso, en primavera haremos la convocatoria para participar y contaremos las condiciones y la manera de financiarlo. No puedo contar nada más de momento. Antes de pasar a narra lo sucedido ayer en el MAL8 (234), me gustaría recordaros que dentro de dos semanas celebraremos el primer taller del año, que consiste en componer una canción titulada "Verano" y estrenarla en el MAL8 (263) del próximo 26 de Enero. Aquí hay instrucciones más precisas. Para apuntarte escribe a microabiertol8@gmail.com

Ayer quedaron patentes las ganas que tenemos de salir a escena, de cantar y escuchar canciones originales y así mostrar y conocer nuevos mundos. La verdad es que es un tesoro poder escuchar cada martes a alrededor de veinte cantautores mostrar su trabajo. Muchas de esas canciones sólo podremos escucharlas los presentes. Es realmente un lujo. Ayer fueron exactamente veinte las personas que brillaron en el mítico escenario del Templo de la Canción de Autor. 

El primero de ellos fue Camilo Crespo, que cantó con maestría, compás y sentimiento su canción Hondo, en la que dice algo así como "en la mirada del otro descubrimos el tesoro del yo agazapado", ese yo que se pone de manifiesto, por ejemplo, cuando entramos en trance para componer una canción. A ver si este año, aprovechando el influjo de tanto fasto, nos sorprende con su primer disco...

Como veis, en esta crónica no hay fotos, pero, como en los viejos tiempos, podemos seguir disfrutando de las fotos de Marta Plumilla en nuestro twitter, @microabiertol8. Ahí podemos ver las fotos de los participantes del MAL8 (234) de ayer. 

El segundo de la tarde fue Alejandro, un un curioso personaje que llegó hace tiempo al MAL8 con la idea de encontrar a alguien que cantara sus canciones, ya que él se siente demasiado tímido y poco preparado para este escenario. Sin embargo, semana tras semana va forjándose bajo la atenta mirada de todos nosotros, que le deseamos lo mejor y admiramos su esfuerzo y valentía. Estoy seguro de que pronto serán habituales sus intervenciones sin incidentes. De hecho ya ha tenido un par de ellas. Ayer pudimos escuchar con claridad toda la letra de su canción, que es su mayor activo: unas buenas letras. Os seguiré contando.

En tercer lugar salió a escena Manu Clavijo, quien además de ser un excelente cantautor, un rifado violinista y un queridísimo ser humano, es un importante activista de la canción de autor en las redes sociales; en su perfil de Facebook puedes encontrar jugosas recomendaciones. Ayer nos cantó Quizá no dude un poema de Suso Sudón musicalizado recientemente por él.

A continuación escuchamos a Juan Barrio, un joven cantautor que esta semana nos sorprendió con tres poemas muy aplaudidos por un público que a estas alturas del MAL8 (234) ya estaba entregado. 

Le siguió Osvaldo Lindner que nos cantó una composición propia con música de Riqui Gary, una hermosa pieza dedicada a la música, a su poder de unir a las personas, en la que canta: "Ruiseñor de dulces trinos son las notas musicales, pequeños duendes en el aire...".

Seguidamente escuchamos a Chema González haciendo una versión de Quique González, Aunque tú no lo sepas, gracias a la cual pudimos atisbar su bella voz. Me gustaría mucho escuchar alguna de sus canciones la próxima vez que venga por aquí.

Hace relativamente poco tiempo que conocimos al siguiente participante, Pablo Tri, un joven cantautor que nos gusta mucho y nos cae muy bien. Rescaté en mi libreta algunos versos que me encantaron de su canción (hay que decir que en una canción es tan importante la letra como la música, así que la transcripción que hago a continuación no hace justicia a la belleza de escucharlos cantados): "Una vez más cambiamos el mundo en la barra de un bar (...), brindar por todas las cosas que no supe ser (...), beberse los mares no sacia esta sed.

Salió entonces a escena Valentín, el vampiro de Madrid, apodo que constata con su peculiar forma de ser. Lo primero que hizo fue no dejar títere con cabeza en cuatro frases, él tiene esa antigua tendencia a criticar duramente al prójimo, una forma quizá de intentar dar valor a lo que él mismo hace. Habitualmente viene por aquí para recitar a ilustres poetas, pues se presenta como rapsoda, no como creador. Ayer anunció que recitaría a Miguel Hernández. Durante el poema me pregunté ¿qué le pasa a Miguel, de qué época es ese poema?, ¿será de esa época oscura en la que se dedico a escribir subvencionado por la Iglesia? Cuando terminó el poema desveló que no era de Miguel Hernández, sino de él mismo. De ese modo confesó indirectamente que piensa que somos todos lerdos y que nos gustan los poemas cuando el autor tiene prestigio. La verdad es que el poema no está mal, pero la dureza con que entró a escena y su insulto colectivo al ilustrado público del MAL8, merece que cuente esto tal y como lo viví. Así son las crónicas 2.0.

Nos visitó de nuevo Cahiín Sélis, un curioso artista que no dejó a nadie indiferente con su canción y su puesta en escena. Medio bailando histriónicamente, terminó la canción pidiendo "lléveme a un pabellón psiquiátrico". Tras la tensión de la actuación anterior, fue un chorro de agua fresca la energía de este gran artista.

Después del torbellino, llegó el turno de Joel Reyes, que acompañado por su guitarra y el piano de Álex Larraga, cantó una hermosa canción en la que dice "el ser humano es tan extraño, sólo echa andar tras la deflagración (...) sólo cuando hay hambre despierta el cazador". 

Tenemos la suerte infinita de que cada martes venga a regalarnos su arte el poeta José Miguel González. Además esta semana trajo un nuevo poema lleno de referencias a otros poemas suyos que conocemos muy bien, ya que muchos han sido musicalizados por nosotros, creo que ya cerca de cincuenta de ellos tiene música de algún malocho. Transcribo el que recitó ayer, por si alguien se anima a ello:

El lugar es aquí
El lugar es aquí
y el tiempo es ahora.
Migajas de tiempo

en el cuarto de estar del universo.
Tu rodilla tan sublime
nunca ha pasado por Cambridge.
Me preguntas por los extraterrestres
Y tengo que contestarte en castellano.
Tu mirada me recuerda
a la primera mañana del mundo.
Las primeras luces del día
conspiraron en silencio
para alumbrar nuestra ración diaria
de amor y paraíso.
La luz de la contemplación
ardía intensamente
en este panorama
herido por la ira.
Nuestra madre se llama eternidad
y dios se llama tiempo,
bien pudiera ser martes
y los segundos ser agua
que fluye entre las manos
que nos han regalado
para aprender belleza
en un paisaje desolado.
Arrancan los motores de mí mismo
en un mar encrespado,
quiero escribir
pero me sale bruma.
Lo amable entre tus piernas
me recuerda aquella tarde en Londres,
tumbados en la yerba
del parque de Saint James,
perdidos en nuestros arrabales,
playas que cristalizan
en la limosna del instante.
Nosotros,
disfrazados de pronombres,
enfrascados en cruenta guerra civil,
tú y yo utilizando
el arma arrojadiza del lenguaje
mucho antes de que el mundo fuera hecho.
Prisioneros del vino,
dejábamos mensajes en botellas,
hijos del culto al ron,
hermanos del mezcal y sus alrededores,
añorando la ausencia de la absenta.
Se rebeló en nuestros adentros
la voz de la revelación:
tu rodilla tan sublime
nunca ha pasado por Cambridge.
Aprecié en toda su inocencia
el regreso del eterno retorno,
distinguí las voces de los ecos
y sentí, como nunca, un trallazo
de realidad ya vivida,
de haber estado allí
desnudo en cuerpo y alma.
Las primeras luces de la mañana
me fueron dadas cual fortaleza rendida
y el aire me contaba
sus fugaces secretos al oído.
Desde entonces
soy un dios cuando sueño.
Puedo que estemos a martes.

Memorable la actuación de Jorge Tilki, que presentó su canción diciendo "estos son mis deseos". De entre todos ellos, me quedé prendado de "Quiero hacerme viejo en la canción".

Una de las cosas que esperamos con más expectación en cada edición de MAL8, es conocer a los nuevos participantes, y en la de ayer flipamos sobremanera con los artistazos que conocimos. 

El primero de ellos fue Jómiv, que acompañado por los coros de Joel Reyes y el piano de Álex Larraga, interpretó un temazo que casi pone a bailar a toda la sala. Mucha fuerza y energía, mucha luz.

Y para luz la que irradió la siguiente nueva participante, Verónica Paz, quien con los pies clavados en la tierra, mirando al cielo, cantó, acompañada por la guitarra de Cahín Sélis, una canción titulada Mi Camisa, que parecía no sé si un mensaje de los dioses o un mensaje para los dioses. Fue el momento más intenso de la tarde, en concreto fue mi actuación favorita del MAL8 (243).

También conocimos en este MAL8 (234) a Iván Serrano, que vino desde Alicante para mostrarnos su carismática voz y su sencillo y sobrado talento. Esperamos verle más por aquí.

La última nueva participante fue Nadia Álvarez que nos dejó alucinados con su claridad. Nos habló de su nuevo disco, "Salto al vacío", y nos cantó una tremenda canción en la que dice cosas como : "tus manos siempre tan sucias de enterrar lo que no quieres traer (...), ahora va a cambiar el juego al que aposté". Estoy deseando escuchar más canciones suyas.

Con ella terminó la tanda de nuevos participantes y comenzó la recta final del MAL8 (234), que siguió con nuestro querido Diego Mattarucco, que vino a anunciarnos que por primera vez está programado en un teatro. Estoy seguro de que salió a escena con la idea de hacer otra cosa, pero sucedió que en ese momento le salió lo que le salió, conectando con el público de tal manera, que a los pocos segundos estábamos todos encandilados.

Antonio Pastor Gaitero fu el siguiente. Como suele hacer, comenzó recitando la letra de la canción que después hizo volar con su voz.

La penúltima actuación de la tarde fue la de Marta Plumilla, que nos cantó La perfección, una canción sobrecogedora que, para mi gusto, ayer alcanzó esa perfección de la que habla. Yo la vi compungida, aun paso del llanto, pero sin dejarse llevar por la emoción. Eso nos transmitió al público, que nos agarramos a nuestra silla para viajar en el alucinante mundo interior que nos ofrece en cada cosa que hace.

La sesión terminó con la actuación de Lucía Díaz, artista que después del MAL8 (234) hizo un concierto en ese mismo escenario de Linbertad Ocho.

Así, más o menos, fue la sesión de ayer, 12 de Enero de 2016. Me gustaría que dejarais vuestros comentarios para enriquecer esta escueta narración: ¿qué os gustó más? ¿Qué aprendisteis? ¿Qué sentisteis los que actuasteis en este MAL8 (234)? Gracias a todos por leer esto, por comentar, por regalar vuestro arte y vuestros oídos. Nos vemos el martes que viene en el MAL8 (235).


Andrés Sudón.