jueves, 24 de marzo de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (244). 22 /03/16. Taller "Otoño".

Creo que todos estamos aún emocionados por lo sucedido ayer, martes 22 de Marzo de 2016, en MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho). En nuestra edición nº 244 celebramos el taller "Otoño". Dieciocho artistas estrenamos una pieza titulado Otoño cada uno. Con éste cerramos un ciclo de cuatro talleres titulado "Invierno, Primavera, Verano y Otoño", que ha durado cuatro estaciones. Como de costumbre, el ambiente al comienzo era de tensión total, cada uno de los compositores estábamos repasando mentalmente nuestras nuevas canciones para que nada fallara en escena. Se podía ver a algunos compositores escuchando en sus móviles la melodía de la canción que íbamos a cantar por primera vez. Además la sala estaba repleta de un público curioso que gusta de presenciar actos vibrantes. A pesar de la exquisita puntualidad de todos los participantes y de ese público expectante, comenzamos con veinte minutos de retraso por causas ajenas a MAL8. Aún así actuamos los diecinueve participantes del taller y un participante que vino exclusivamente desde Teruel a cantarnos, Celino García, que cerró este MAL8 (244) cantando su canción La llamaban Lulú. A continuación contaré a grandes rasgos cómo empezó este emocionante concierto y cómo se desarrolló a lo largo de la tarde de ayer en "El Templo de la Canción de Autor", Libertad Ocho. Lo habitual en un día de taller es que el orden de actuaciones en el concierto sea el inverso al que nos hemos apuntado; los últimos en apuntarse comienzan. Es interesante que sea así, pues los primeros en apuntarse probablemente tengan la canción más estudiada, ya que han dispuesto de más tiempo. En mi caso la canción era extremadamente reciente, razón por la que comencé a pesar de no ser el último en apuntarme (entonces es falso que los que se han apuntado antes tienen la canción más estudiada, ¿no?). Así, una vez cantada la canción, que llevo sujeta con pinzas en la memoria, me puedo concentrar en las labores de coordinación del micro abierto. De nuevo ruego a los participantes en el taller que nos pongan en comentarios estas o algunas de estas cosas: La historia de cómo se ha creado la canción, la letra y un audio o vídeo para poder escucharla. De este modo conseguiremos que leer esta crónica sea una experiencia más completa para el lector. Aprovecho para saludar a todos los que seguís estas crónicas desde todas partes del mundo, también nos encantaría leer vuestros comentarios.

Entonces fui yo mismo, Andrés Sudón, quien abrió este MAL8 (244), taller "Otoño". De nuevo me avergüenzo de confesar que compuse la canción ayer mismo. Eso provocó que no me sintiera seguro en el escenario, ya que la canción no ha tenido tiempo suficiente para conocerme. A la vez me siento orgulloso del ejercicio de realizado. Está claro que necesito al menos un día más para ensayar. Comencé haciendo la música, para lo cual me transporté a tantos otoños vividos con la ilusión de que comienza algo. Allí, en re mayor, encontré el ritmo donde disfruto de mi estación del año preferida. Después escribí imágenes estáticas, fotografías que relatan lo que siento si ahora en primavera pienso en el otoño. Es una canción nostálgica y deliberadamente cursi que describe mi idea de hedonismo. A continuación dejo la letra, no sin pudor:

OTOÑO (Andrés Sudón)

Limpiarme el aburrimiento del rostro,
manchar el traje de gajes del vicio,
tropezar con mis sueños por las calles
corriendo al primer día de mi vida.

Llevar en la mochila espigas,
llorar en la librería de alegría,
dejar desordenada la cafetería,
tomar lo que el otoño prometía.

Desenredar la tristeza,
guardarla junto al bañador
en una hoguera de hojas viejas nuevas.

Dejar un vino a medias a mediodía,
fumar en la ventisca recién nacida,
flotar en el vapor de la comida,
echar la siesta con el alma despierta.

Cazar poesía salvaje en los parques,
tramar acordes largos de colores,
mirar cómo se extiende por la noche
la luz que he recogido en mis canciones.

Desactivar la pereza,
liberarme del flotador
para bañarme en hojas viejas nuevas.

No tengo ni vídeo ni audio de Otoño, pero aquí dejo De otoño, una vieja canción nueva. Salí a cantar todo lo concentrado que pude, me daban terror los cambios de tonalidad. La canté correctamente, salvo algún calderón (pausa arrítmica para recordar la letra). Me gustó más en los ensayos, y me gustará más la próxima vez que la cante. Pero fue un alivio salir prácticamente ileso. Después de mí llegó el turno de Osvaldo Lindner, que vino armado de todo el amor que le tiene al escenario y a la canción, sobre todo a las personas. En sus canciones siempre elogia las reuniones como esta en la que cantores comparten su arte. Su canción Otoño es un amable vals. Según nos contó el vals es uno de los ritmos que nunca había usado antes en sus composiciones. Durante el taller vimos claramente dos bandos: los que estaban a favor y los que estaban en contra. Osvaldo está a favor: "Triste otoño el de las almas que rechazan la alegría cuando tiene en sus palmas arte, música y poesía y no sienten muy profundo la alegría y la emoción". Estos últimos versos recitados sobre el amable vals que presentó Lindner al taller "Otoño". Después vino la mágica Kamala, que arrastró, como si fuera lluvia, a muchas personas hasta Libertad Ocho en esta primaveral tarde de otoño. Resulta que la vieron en el metro, en su puesto de trabajo habitual, componiendo Otoño, y se animaron a acompañarnos. En su canción dice: "Lluvia del último otoño antes de la resurrección (...), lluvia madre (...), lluvia de lunas de miel y amor eterno (...), lluvia que traerá buenas noticias (...), lluvia del último otoño, nunca olvidemos el último otoño". Bueno, yo voy cazando al vuelo fragmentos de las canciones que me calan, como estos llenos de lluvia, pero si queréis ver la letra completa, irán apareciendo en comentarios las aportaciones a esta crónica de los participantes. 

Aunque la canción de Juan Fernández Fernández hay que escucharla, no basta con leer el poderoso poema sobre el que está escrita. Percutiendo en la guitarra comienza esta belleza, cuya letra apunté a la velocidad del médico y ahora intento descifrar con la paciencia del paleógrafo: "De gris se ha pintado el cielo, de mis ojos se ha ido el brillo (...), la niebla ha traído un velo raído y desangelado, se ha puesto de nombre <<Otoño>> y en mis hombros lo ha cargado". La guitarra entonces empieza a ser arpegiada con viento mientras protesta: "Está enfadado este otoño sobre mis hombros subido". Pronto apareció la ovación más larga y rotunda de la tarde. Y parece que Juan está en contra. Vamos 3-1, porque los tres primero estamos a favor. Y no sabemos si Alejandro está en contra o a favor escuchando su Otoño, "una pequeña balada un poco melancólica", según nmos contó, en la que suceden: "Besos tibios, besos fríos, besos suyos, besos míos con sabor a ginebra, agrios como limón, corazón de latón, silencios de plomo". Digamos que está un poco en contra, suficiente para un claro 3-2. Espero no empezar ahora a narrar este MAL8 (244) como si fuera un partido de fútbol. En todo caso estaremos atentos al marcador. Con autores como Javier Cuenca, que escriben con la mente abierta, con todos los sentidos, alejados de tópicos, modas e ideologías, es difícil saber la postura tomada. Nos presentó su Otoño como una canción de "aire pop tirando a retro". Creo que está a favor: "Otoño en Pekín, busco la lluvia en una ralla de sol mientras leo a Boris Vian (...), Noviembre con resaca de Abril, y suena una luz en la calle vacía, llegar tarde a una cita que no he concertado, enviar la luna comprimida en MP3 (...), Otoño en Madrid, sentir que espira el verano cuando te vuelvo a ver". Sí, está a favor. Y Valentín Nueda, el Vampiro de Madrid, no está a favor ni en contra del Otoño, en su poema deja claro que está en contra de los nuevos políticos: "¡Qué estupor me dan ahora / los prebostes que vocéan / en escaños tapizados / queriendo poder y renta!". Pero hay que ir al principio del poema para saber de qué nos está hablando: "En otoño fui parido / en casa por la partera, / la primavera imposible, y el hambre de cabecera (...), he nacido cuando el hambre / puestas aún las trincheras, /racionamiento en cupones / decoraban las despensas". Para este taller Valentín abandona el tono jocoso y burlón para mostrarse tal y como es, parte de la historia que no hemos vivido, aunque llevemos esa tristeza heredada en nuestros genes. Digamos que está en contra, ya vamos 4-3 (cuatro a favor y tres en contra). 

Sergio Sanz no produjo el empate con su Otoño, la cual presentó así: "el otoño es una mujer con manta, una mujer que da calor; esta canción es para mi madre". Tras lo cual le cantó: "Gitana, dame los colores de Salamanca cuando la luz se va dorada (...), mueve las faldas al bailar, suenan castañuelas (...), perfume de tierra, mirada grande, mirada aguada". Vamos 5-3, pero aún queda mucho partido. Toda la sesión se desarrolló en un ambiente excelente, con una activa escucha del público, un silencio ojiplático. Sin duda es uno de los talleres que más recordaremos. Tras Sanz vino la poesía pura de Andreas, que nos trajo una joya muy especial a este MAL8 (244), Tríptico a la melancolía, que se compone de tres sonetos cuyos títulos son "Miedo y tristeza", "La decisión de partir" y "Recuerdos y melancolía", dedicados "a todos aquellos seres que deben embarcarse a tierras lejanas en busca de un trabajo, de un futuro, sin la certeza de cuándo volverán al terruño que les vio crecer". En el segundo soneto dice: "¡Mi vida, hay que embarcar!, desnudos, ¡sin octante!; / yo a ti te quiero tanto y tanto yo te importo / que nada importa, amor: tenernos ya es bastante". Podríamos decir que Andreas está a favor de la melancolía (o al menos agusto envuelto en ella), por tanto, a favor del Otoño. Estoy empezando a pensar que esto del marcador a favor y en contra del Otoño es una memez, pero lo seguiré haciendo por pura curiosidad: 6-3. 

Antonio Espinosa está claramente a favor, sobre todo del carpe diem, sea cuando sea: "Atrás queda el verano, esperando al invierno, pero mientras eso llega disfrutemos del momento, por ser la estación del amor con su caída de hojas (...), dejemos todos los miedos y volvamos a empezar". Hay que decirle a Antonio que aún hay mucho por hacer, razón por la que le propongo el siguiente ejercicio, que le he insinuado en otras crónicas: pon un metrónomo a la velocidad de la canción, toca la música sobre él (sin cantar), cuando logres la regularidad haz lo mismo cantando; para que el ejercicio de resultado graba cada intento y escúchalo atentamente. Si hace este difícil esfuerzo, logrará una corrección musical que nos hará a todos estar orgullosos. Y ya vamos 7-3. 

Ayer se presentaron dos nuevas participantes en forma de dúo, Ruth y Raquel, que se molestaron en componer su Otoño para participar. No quisieron enchufar la guitarra ni cantar al micrófono, tampoco se la sabían muy bien, por eso no pude captar nada para contaros de lo que dijeron en su canción. Esperamos verlas en el futuro cantando con todos los rudimentos y con la seguridad de saberse el tema. En todo caso les agradecemos el detalle. Alessandro Brando sube el marcador a 8-3 con su amarilla canción: "Caen las hojas de los árboles, caen despacio sobre mí, y yo que no soy de quitarme, de otoño me dejaré cubrir". Tristeza y esperanza en este Otoño de Alessandro en el que también "caen lágrimas de la nariz" y al final "volarán las viejas hojas y por debajo habrá una flor". Pablo Tri no se mostró ni en contra ni a favor, dedicó su Otoño a su abuelo, al que dibuja así: "No tiene nada que decir, enciende un cigarrillo y bebe tranquilo el vermut (...), siempre le ha aburrido el diario, parece el de ayer (...), reza a Dios, no se cree que el Otoño ya se está acabando, cuántos siglos caben en dos años, cuánta vejez (...)". Muy bonita esta canción, bastante diferente a lo que nos tiene acostumbrados. Miguel de Paul nos sorprendió mostrándonos una nueva forma de cantar. Conocemos muy bien su faceta de bluesman, pero ayer vino lírico y vibrante a cantarnos su Otoño: "De tu sonrisa me quise colgar y pasar allí el Otoño". Y aunque lamenta "veinticinco otoños sin amar" su canción nos dejó un poso de dulzura, 9-3. 

He de admitir que las labores de coordinación de este MAL8 (244) no fueron pocas ni fáciles. Mientras tomo notas de las actuaciones, hago de técnico de sonido y atiendo a los que vienen a hablar conmigo por razones diversas que han de ser atendidas. A veces me pierdo parte de las actuaciones resolviendo dificultades que surgen. Por eso apenas tengo notas de Atenea Carbajosa, tan siquiera sé si está a favor o en contra. Disfrutaré detenidamente de su poema cuando lo ponga en comentarios, si así lo desea, y le pido disculpas por la carencia de omnipotencia. Tras ella, escuchamos la hermosa canción de Marta Plumilla, que presentó su canción diciendo claramente: "Razones tengo, otra cosa es que lo odie porque sí...". Eso pone el marcador en 9-4. Aunque el Otoño jugaba en casa, no le faltaban detractores como Plumilla, que lamenta: "Yo siempre busco farmacias en Otoño para arreglarme, pero yo no tengo arreglo". Y continúa: "Ver cómo mis hojas caen al suelo (...), no hallo consuelo en saber que volverán esos putos pájaros que hoy me abandonaron (...), yo siempre caigo como hoja en Otoño". Todo esto acompañado por una preciosa música primero arpegiada y después soplada como viento. No me queda claro si el siguiente participante, Fernando Bárcena, está a favor o en contra. Creo que en contra. Introdujo su canción con una cita: "Ya lo dijo El Nano: detrás de la ventana llueve y llueve", para después cantar en su Otoño: "Sé que he visto a mi Otoño persiguiendo un fantasma, insistiendo por nada, confundiendo mañanas (...), has llegado muy tarde, con tu vida empezada, con mi historia pasada, he llegado sediento y me has dado más hambre". Otra bonita pieza de este bonito ser que dejó el marcador en 9-5. 

Al igual que Pablo Tri, Camilo Crespo decidió dedicar su canción Otoño a una persona mayor a la que quiere mucho: "Beso tu frente marchita, quizá sepas quién soy, quizá me recuerdes hoy...". Camilo homenajea a esta persona convirtiendo en canción "todo el dolor que te atraviesa, aquella vida de rencillas y la pena porque mataron a tu padre de una paliza en la guerra, dijiste adiós a tu futuro, a tu vida de mujer moderna, acabaste de oficinista...". Y le agradece el esfuerzo: "Qué bien diste enseñanza de cómo se cuida y cómo se manda". Hay que decir que Camilo está en un momento buenísimo. Si yo fuera él, me podría muy en serio con mi carrera musical, con todo lo que conlleva. El último participante del taller fue el poeta en voz alta Antonio Pastor Gaitero, que siempre se apunta el primero de todos a nuestros talleres, como muestra de su arrojo y compromiso con la canción. Le pedí que me diera la hoja donde tenía apuntada la canción, porque durante su actuación yo estaba negociando con Libertad Ocho hasta cuándo podíamos llegar, ya que habíamos comenzado tarde y quedaban participantes fuera de taller que querían actuar. Finalmente llegamos a un buen acuerdo para quedar contentos y que no se retrasara la programación de la noche, pero no me enteré de la aportación de mi querido Antonio Pastor Gaitero, al que ruego que ponga su texto en comentaros, ya que no sé si finalmente me lo dio o dónde lo he puesto. Así como a todos los demás. Parece que había más creadores a favor del Otoño que en contra, pero eso da igual, sólo era una de mis bobadas crónicas. Lo importante es que hubo mucho nivel, mucha emoción, lágrimas, risas, versos brillantes, melodías estremecedoras. Así son nuestras tardes de taller. Y esta crónica no termina aquí, sigue leyendo en comentarios cómo los participantes vivieron esta tarde del 22 de Marzo de 2016 en el MAL8 (244) durante el "Taller Otoño". En nuestro Twitter, @microabiertol8, puedes encontrar fotos de los participante que publicamos durante la sesión. Muchas gracias a todos.


Andrés Sudón.

jueves, 17 de marzo de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (243). 15 /03/16

Hace cinco años por esta fechas estaba yo desubicado de regreso a Madrid después de un tiempo en mi ciudad de origen. Levaba más de dos meses haciendo lo que había planeado: tocar en todas partes, conocer personas (artistas) nuevas, hacer muchas canciones y volver a empezar de cero en general. Ojalá me hubiera encontrado con lo que sucedió ayer, martes 15 de Marzo de 2016, en la edición nº 243  de MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho). Me habría propuesto venir semanalmente concentrado en una canción para hacerla brillar y volar. Sería el lugar perfecto para conocer a otros artistas (personas), otros estilos que me ayuden a progresar y no conformarme. Lo que realmente encontré fue nada, había mucho más ambiente en Salamanca, donde me había acostumbrado a relacionarme en el MAS (Micro Abierto Salamanca) con los interesados en lo hermoso del arte en escena. Hace cinco años por estas fechas empecé con los preparativos del MAL8 (1), que se celebró el veinticuatro de Mayo de 2011. Ayer vivimos un día soñado, es decir, una sesión normal de MAL8 en la que nos juntamos diecinueve artistas ante un público considerable, para simplemente gozar de lo que hacemos. Algunos vamos a veces con la excusa de hacer promoción de algún concierto, pero lo que realmente encontramos en estas reuniones en forma de concierto solemne, dinámico y divertido, es a nosotros mismos en lo otros. Por lo que esto se convierte en una experiencia alejada del marquetin, más bien cercana al atletismo. Atletismo alejado de la competición, cercano a la autosuperación. 

Y hablando de autosuperación, quiero felicitar a los artistas que ayer hicisteis posible que regresáramos a la elegancia de ser puntuales. Para celebrarlo comencé yo mismo, Andrés Sudón, cantando una canción que compuse para uno de nuestros talleres. Aunque aún estoy recuperando la voz tras el ataque de los virus, me apetecía mucho cantar Dios, en la que propongo la idea de un Dios inventado por egolatrismo del hombre: "Soy soberbio, señor, a mi imagen y semejanza he inventado un Dios capaz de crear un sol, me falta humildad, señor, ¡gracias al Sol hay Dios", dice en la primera estrofa esta canción que tiene una música misteriosa y sentida, algo violenta. Entre las tres estrofas me canto a mí mismo: "Con humildad me pido perdón, con humildad me doy el perdón". Quizá demasiado tétrica para comenzar. Sergio Sanz tampoco cantó una rumba. Con su voz preciosa y su sigloventesca forma de cantar (Sergio se me asemeja a un poeta cantor de principios del siglo XX) nos confesó: "Tengo siete nombres (...), sueño en colores(...)" y una serie de imágenes que visualizo con deleite mientras llegamos a cómo se propone: "Con poca chispa haré mi fuego (...), dar pasos en falso pero avanzar (...)". La fiesta de la melancolía y el existencialismo continuó con Víctor Bueno, que vino a cantarnos Del revés: "Sé que ya no soy el mismo, nunca quise ser pedante, no soy tu dogma de fé, no soy tu perro faldero (...)". Me gusta que diga "Estoy dispuesto a morir papel en mano (...)" en esta canción con la que volvió Víctor Bueno al MAL8. En estos cinco años han pasado cientos, miles de artistas por aquí. Los que se han presentado como nuevos participantes vuelven de vez en cuando, o se enganchan para vivir la experiencia completa. Por cierto, hasta ahora la experiencia completa de MAL8 consiste en tocar en las sesiones habitualmente, participar en algún taller y estar en uno de los discos. ¿Hay más de un disco? Lo habrá, será nuestra forma de celebrar el quinto aniversario. Y si sale bien la experiencia, que propondremos dentro de pocas semanas, intentaremos hacer álbumes de las canciones de nuestros talleres habitualmente.

Y el MAL8 continuó sumido en un espíritu apropiado para estos días de cuaresma. Jorge Tylki se unió al hilo del concierto cantando una canción que narra dramáticamente la conversación que una pareja tiene para romper: "Parece lo más sensato hablar con lo verdadero, tuvimos nuestro momento (...), creo que es mejor ser sinceros (...), me he enamorado de otra". Con la novedad de la narración en prosa durante la canción, ha sabido contar impactantemente una escena común que muestra lo tristes que podemos ser. Curiosamente vino a traer la alegría al escenario el mismísimo Vampiro de Madrid, Valentín Nueda, rapsoda donde los haya. Recitó de nuevo Tus cinco toritos negros de Manuel Benítez Carrasco, un poema que habla de la hermosura de una hembra, aunque también desde cierta melancolía. Su actuación fue soberbia y la ovación justa. Y justa con la dinámica del espectáculo fue la preciosísima canción que trajo Juan Fernández Fernández al MAL8 (243). Estrenó la canción Negro (A veces) (título de uno de nuestros talleres más espectaculares). Hermosísimas la música, el compás, su forma de cantar algo novedosa, muy suave: "Se parte la esperanza por el medio, mi brote de cordura de desmaya (...), a veces estoy triste sin remedio", solamente a veces. Me estoy acordando de otra cosa que dirá el correo que mandaremos con instrucciones para el disco: haremos una sesión especial para que quienes tengan talleres pendientes puedan hacer y estrenar la canción de cualquiera de ellos. Yo tengo alguno pendiente.

Podréis suponer que Fernando Bárcena no se alejó de la línea blue de la tarde. En homenaje a Alejandra Pizarnik, de la que recitó unos versos a modo de presentación, nos cantó Alejandra sola. Maravillosa: "Hemos dicho palabras para inventar un juego (...), hemos dicho palabras para volvernos viento (...) A solas con su cuerpo dando el salto hasta despertar al alba (...), escondida en las palabras, prisionera del silencio (...)". Un bonito homenaje a una persona tragada por esa tristeza a la que cantamos como para auyentarla con la luz que necesita una canción para ser tal. Eso hicimos toda la tarde. Se sumó Estirga denunciando en su canción Me llamas loca la necedad con la que puedes toparte, lo cual es bastante tiste: "Por ser dueña de mi vida (...), por ser algo distinta, distinta a ti (...)". Agadecidos a Estirga por venir a compartir su arte con nosotros cada vez que vienen a Madrid. Y si alguien quiere hacer la ruta de los micro abiertos de Madrid, a día de hoy puede comenzar el domingo en Música por la Voluntad (El Colmo) a las siete, el lunes en El Calvario a las siete y en el Dog&Roll a las nueve y media (creo), el martes en Libertad Ocho a las siete y uno nuevo en el Collage a las nueve y media, y el miércoles a las siete en La Fídula. Quizá sería buena idea hacer un sistema de sellos como el del Camino de Santiago... Marta Plumilla tendría un montón de sellos del MAL8, más de doscientos. Nos cantó una canción que hacía tiempo no tocaba en sus conciertos, Historia de un globo, que tampoco es contraria a la línea melodramática de la sesión, pues cuenta la historia de un globo que se soltó del niño para solicitar con sed "(...) y dame un beso de naranja que aclare el calor de mi garganta (...)". Ya había dejado clara la filosofía de la canción cuando dijo algo así como:"sólo puedes decidir a qué te atas, así que elige bien".

No sé si fue una coincidencia o fuimos eligiendo nuestras canciones siguiendo ese hilo azul. Quizá sea cierto que hay algo en el aire que nos hace elegir tal o cual canción. Me fijaré en ello en futuras sesiones. También Vidanauta se puso oscuro con una de sus tres "miniaturas idiotas". No puedes quedarte impasible ante este inti: "Nuestro bebé sólo tiene tres meses y desde hace dos días pasa algo con sus heces". Resulta que la criatura estaba defecando oro: "Caga oro (...), nos vamos a hacer ricos, qué miedo...". Espelucnante, correctamente idiota y breve esta canción que cantó en una intervención en la que leyó un poema de otoño por no poder estar la semana que viene, e hizo promoción de la famosa Gala Inti. El poeta Andreas también venía con un regalito, "un poema acerca de la angustia y la ansiedad" titulado Pánico y serenata. Con Andreas también me pasa eso de no poder memorizar ninguna frase sin dejar de escuchar lo siguiente. Espero que pueda ponerlo en comentarios como hacemos todos (guiño de ojo) para que los lectores que no asistieron lo disfruten. Por cierto, ya sabéis que en nuestro Twitter @microabiertol8 publicamos fotos de los participantes durante las sesiones. Veréis cómo además del tono oscuro de las canciones, la luces de Libertad Ocho también estaban más bajas de lo habitual, cosa que hizo Julián sin saberlo (o también atrapado por ese halo de tristeza que parece estaba ayer en el aire). Fue un día de lo más espeluznante, mucho mejor que la casa del terror, porque las canciones hablan de la realidad de sus autores, y las cosas que pasaron esa tarde-noche parecían propias de un día de luna llena. Pero ahora no importan esas cosas, sigamos en el escenario, donde subió ahora Miguel de Paul para cantar una canción también apropiada aunque algo más alegre, Gente rara, también de uno de nuestros talleres. Miguel de Paul ha vivido esa experiencia completa de la que hablábamos antes, ya que sale con esta misma canción en nuestro primer disco, "Consciencia, Libertad, Soledad y Gente rara", publicado en 2013. En ella habla de toda es gente rara "y de los que dicen que eres rara tú, también". 

Camilo se decidió más por la nostalgia en su canción Tardes de paseo: "de amable paseo, amables mañanas de otoño tierno, esas de sobremesa, tazas humeantes (...)". Incluso una nostalgia infinita:  "(...) cuanto tiempo perdido para amar (...), quizá pasó ya el tiempo amar". Bueno, ya le digo yo que de eso nada, el tiempo de amar nunca pasa. Como dijo Antonio Espinosa el tiempo pone a cada uno en su sitio, título de la canción que nos cantó ayer en medio de ese clima bellamente triste: "No hay que hurgar en las heridas, sólo hay que dejarlas cicatrizar". Probablemente haya que hurgar un poco en ellas para curarlas antes de dejarlas cicatrizar. También Alessandro Brando estaba conectado a esa misma energía, a pesar de no saber cuál canción cantar de las dos que trajo. Finalmente se decidió por una que comienza diciendo: "Por si mañana acabara el mundo...". Ya no había duda, estábamos haciendo clara apología de la melancolía en este MAL8 (243). También Pablo Tri confesó "Soy un pájaro con vértigo, tengo miedo a las alturas y vivo entre dos realidades, una por cada locura". Les pidió a Juan Fernández Fernández y a Vidanauta que le acompañasen con la guitarra y el piano, cosa que está muy bien para una jam session donde no cuentan pequeños fallos armónicos, de compás, de desconcentración para el oyente que quiere escuchar la canción; lo que no suma, resta, dicen por ahí. 

Os habréis percatado de que no hay nuevos participantes en este MAL8 (243). Mejor, puede que se asustaran de nuestro ejercicio presemanasántico. Sí que hubo medio nuevo participante, porque Unai trajo a un nuevo compañero con el que ha formado un dúo llamado Leobo. Cantaron un poema de Facundo Cabral, que titularon Cuándo, cómo, por qué. Alberto Beltrán dijo claramente que su canción es existencialista. Se titula Esa es la cuestión: "Puedo verlo, puedo serlo (...), cuál es el espacio aquel que todo ocupa, cuál es la respuesta a todas las preguntas, ¿estábamos aquí antes de crearnos?". Y cuando parecía que todo era armonía en la melancolía, salió a escena El gato gitano para cantar una canción en la que irónicamente se declara "anti homosexual", dedicada, según dijo, a Siniestro Total. La sesión terminó con Janire, que esa misma noche hizo su primer concierto en Libertad Ocho, un recital muy sólido, con buen público, con humildad y fuerza. Me alegro mucho por ella, creo que la vamos a ver llegar muy lejos. 

Y esto fue todo en el MAL8 (243) de ayer martes 15 de Marzo de 2016. Recordad que la semana que viene hay taller. En nuestras sesiones de taller tienen prioridad en primer lugar los apuntados al taller, después los nuevos participantes y finalmente aquellos que vienen a actuar fuera de taller con cualquier canción de su repertorio. Creo que habrá tiempo para todos. Aquí dejo el evento de Facebook con las instrucciones para participar. Espero que os apetezca completar esta crónica con vuestros comentarios. ¡Gracias a todos!


Andrés Sudón


miércoles, 9 de marzo de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad Ocho (242). 08/03/16.

Ayer martes 8 de Marzo de 2016, en la edición nº 242 de MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho), anunciamos la fecha y el título de nuestro próximo taller. Esta vez vamos a tener menos tiempo del habitual para componer, ya que si no lo hacemos en dos semanas no llegaremos a tiempo para todas las sorpresas secretas que tenemos preparadas. Para participar en este nuevo taller hay que componer una canción titulada Otoño (sólo es válido este título) y estrenarla el 22 de Marzo de 2016 en el MAL8 (244). El orden de actuación será el inverso al que nos apuntemos. Es cierto que queda poco tiempo y que la fecha coincide con los festejos de Semana Santa, sin embargo os invito encarecidamente a que compongáis Otoño mientras termina el invierno, con el sol más generoso aunque no lo parezca. Es una buena oportunidad para los que aún no han participado en este ciclo de talleres que comenzó con Invierno este verano, siguió con Primavera en Noviembre y se quedó en Verano las pasadas navidades. Quienes han participado en todos los anteriores, podrán completar su "Invierno, primavera, verano y otoño" particular. Si alguien quiere participar pero no puede asistir por vacaciones o trabajo, puede apuntarse igualmente y enviar un archivo con la canción el mismo día del taller a nuestro correo, microabiertol8@gmail.com. Después podrá presentarla en directo cualquier otro martes. Ya podemos apuntarnos escribiendo a microabiertol8@gmail.com con el asunto "Taller Otoño". Y ya paso a narrar lo sucedido en el MAL8 (242), en el que participaron veinte artistas, cinco de ellos por primera vez en este espacio.

Ayer fue uno de esos martes diferentes, incluso especiales. Siempre es emocionante, pero nunca es igual. Además, a parte de nuestras dos horas de micro abierto, después tuvimos una hora y media para hacer una jam session de versiones extraordinaria en todos los sentidos. Ya lo contaremos en comentarios. Sí, ayer tuvimos un MAL8 especial, en el que se hicieron numerosas  alusiones al día de la mujer, de hecho el primer participante, Miguel de Paul, presentó su canción diciendo: "traigo un tema que habla de mujeres", un animado rocanrol clásico en el que el poeta canta tras su armónica: "la chica que bien pudo ser portada de Interviú, prefiere dormir conmigo sin apagar la luz (...), la chica que bien pudo ser musa de un escultor, prefiere que la modele yo en cada rincón". Ya habíamos disfrutado antes de esta canción de la que ahora no recuerdo el título. Y no sé si ya habíamos escuchado Mala, de Sergio Sanz, una canción de acordes menores y tensión oscura en la que acusa: "Mala, insensata, incoherente, una boca sucia y fría que sopló en mi aliento y me tiré al mar muy dentro (...), me mojé en su lengua inerte". Fijaos en la variedad que hay sólo en los tres primeros participantes. El tercero de la tarde fue Vidanauta. Yo no sé de dónde saca este señor el tiempo para traer cada semana una canción nueva tan elaborada. Y tan nueva que aún no sabe si titularla Mientras te persigue un dragón o Conscientelandia. Yo apuesto porque no se decida nunca entre ninguno. La canción comienza tranquilamente "Me gustaría pararme a mirarme en el paisaje, fumarme un porro suave y...", y ahí me quedé, me resultó imposible acordarme de la frase entera mientras escuchaba lo que seguía. Me quedé entonces escuchando cómo la canción se fue tornando épica en una rápida sucesión de imágenes hasta admitir: "No se pueden pensar estas cosas mientras te persigue un dragón y tienes que salvar a la princesa o viceversa". Pasan tantas cosas que habría que hacer una crónica sólo para ella. Espero que se anime a ponerla en comentarios para disfrute de todos. 

De hecho molaría que todos pusiéramos nuestra canción en comentarios. Seguro que Camilo la pone, sobre todo después del éxito que tuvo su canción de tono jocoso titulada Qué será del universo, quizá no nos esperábamos este registro que le salió tan natural: "Éramos un buen equipo, excepto cuando nuestros hijos quedaron olvidados en el portal...". tras el humor hay una canción de extrañada nostalgia: "Ayer lo volvía hacer, pero sin ti no resultó gratificante", tras lo cual cuenta curiosas aventuras que descubriréis cuando la escuchéis o leáis. Y quisiera que pudiéramos leer también el Triema del cazador que Atenea Carbajosa nos recitó ayer en el MAL8 (242), un poema dividido en tres partes. Por suerte para nosotros Atenea nos ilustró con un breve glosario antes de leernos sus cultos y jugosos versos. Como decía antes, aquí hay variedad a raudales, cada uno hacemos lo que nos place con un único punto en común con todos: el placer y la necesidad de expresar de forma bella lo que tengamos dentro. Por eso hacemos canciones, conciertos, discos, giras... vamos en busca de nosotros mismos en otros, lo cual encontramos sobradamente cada martes en MAL8. Hace nada ha hecho un nuevo disco Raúl Ródenas, al que hacía tiempo que no veíamos por aquí. Nos cantó su canción El aire y la sed, y nos alegró mucho verle recoger frutos de tu trabajo y disfrute.

Me estoy dando cuenta de que Carlos Recio no ha participado en ningún taller. Quizá me equivoque, mi memoria no es excelente. En todo caso le invito a participar en el taller "Otoño". Arriba están las instrucciones. De vez en cuando Carlos se pasa un rato por el MAL8 y yo aprovecho para insistirle en que cante algo. Nos sorprendió con una "canción muy nueva" que compuso para alguien que se la pidió. No voy a destrozarle la presentación de canción intentando reproducirla, a Recio hay que verle en su salsa presentando esta canción que cuenta: "El destino se guardó un secreto, al cabo de unos años de conocernos nos presentó otra vez de nuevo (...), y un concierto después, en un irlandés, sin mediar palabra le dije <<cuánto te soñé>> (...), más vale un <<por si acaso>> que un <<pensé que>>". El que ya se ha apuntado al taller es El gato Gitano, que ayer nos visitó por segunda vez. Nos cantó, según nos dijo, una canción nueva: "la compuse la semana pasada y la he estado ensayando en los vagones del metro". Muy divertida y participativa la canción: "Tú que me ofreces calma de palacio, eres un bonbón, bon, bon, ye, ye". Si tener que pedirlo, el público asistente coreamos con el los "bon, bon" y los "ye, ye", haciéndonos pasar un buen rato con esta canción ingeniosa y liviana a la que siguió el folklore de Osvaldo Lindner, que nos trajo una canción de Daniel Toro titulada Para ir a buscarte, que merecía la pena conocer.

Aprendemos un montón de los demás y de nosotros mismos en MAL8, y nos encanta conocer a artistas nuevos con sus mundos propios y únicos, como el de Myriam Mywi, una cantautora interesantísima, muy inti, creativa con la música, personal con la letra. Nos cantó una metacanción, es decir una canción que habla de hacer una canción, que "no tiene título": "Pretendía hacer una canción bonita y sutil (...), si no la he compuesto así es porque mi vida no es sutil para mí". La cuestión es que a mí sí me pareció bonita y sutil, cuando escuché "una vez una perra me dijo que subiera al tejado...", dejé de tomar notas y me puse a escuchar. Espero que se decida a venir habitualmente. También nos cantó una metacanción el siguiente nuevo participante, Manrique. Se titula Pájaros en la cabeza", y habla de "cuando no puedes componer una canción": "Ya no sangro letras, sólo tengo pájaros en la cabeza (...), soy un autoestopista en tu carretera". Me alegro de que vengan nuevos participantes que andan en busca de inspiración, son perfectos para participar en el próximo taller, del que he puesto las instrucciones al principio de la crónica. Aunque bien es cierto que se trata de un taller de canciones, a veces se animan a participar en ellos algunos poetas. Ayer conocimos a dos, en primer lugar a José Nebreda, que nos leyó tres poemas cortos, I+D=idiota, Metáforas y Ley de Halcón. Un poeta muy interesante, buen rapsoda, muy clarito, creativo. El otro poeta al que conocimos es Mariano Salcedo, cuya intervención duró exactamente cuatro minutos. Nos transmitió sus ganas de compartir su poesía con los demás y nos leyó tres poemas: Lumbre, Nocturna, otro del que no capté el título con nitidez y Damas. Estos fueron cuatro de los cinco participantes que conocimos ayer, al quinto lo conocimos más adelante.

Mientras tanto seguimos con nuestros bellos habituales, como Fernando Bárcena, que aseguró estar en un buen momento para cantar Es un azul, en la que su voz alcanza gran altura mientras canta: "Es una casa azul, es como un miedo de niña por crecer, es una ausencia que envicia, es como un rostro azul, una mujer, es una madre es una hija". Efectivamente estaba en buen momento para esta hermosura. Después salió a escena Pablo Tri, que nos cantó una canción aún sin título y sin cerrar del todo. Según nos contó la medio terminó el lunes en El Calvario y está verde. Aún así nos gustó mucho: "Tengo apetito para comerme el mundo (...), y no sé qué día es hoy ni si es hoy o es ya mañana si cada tanto sale el sol...". Al principio de la crónica dije que ayer fue un día especial, para que me entendáis era el día perfecto para Matar a Walt Disney, título de la canción que nos cantó Marta Plumilla, la cual presentó diciendo: "La asociación mundial de perdices exige otro final, ...bueno, yo también". En esta hilarante pero profunda y certera canción dice: "pertenezco a una generación intoxicada de futuro y de aquel final que me convirtió en burro". Qué decir de mi cantautora favorita. Solamente contaros confidencialmente que está preparando algo muy potente, estemos atentos. 

De pronto llegó casi al final un nuevo participante, Alberto Beltrán, que se presentó en el MAL8 con su canción Ella, que es "como el sol de primavera (...), sueña con una casa de madera (...), lleva siempre puesta su sonrisa (...), hondea su pelo que nunca termina (...), y yo voy a la deriva en estos días cuando más la necesito". Muy buena interpretación, bonita voz con detalles jevis. Después escuchamos a Janire, que está emocionada porque el martes que viene, después del MAL8 (243), hará su primer concierto en Libertad Ocho. Allí estaré para conocer más del repertorio de esta cantautora tan prometedora. En su canción invita: "Arrímate que el invierno se hace duro en Madrid, (...) yo qué sé dónde estoy ahora, esperando una señal...". La semana que viene podremos escuchar ampliamente sus bellas armonías. Y qué bien cuando Cheng Min viene a cantar una canción de su repertorio. Evidentemente está en chino, y tuvo el detalle de traducírnosla. La sesión terminó con Alessandro Brando, que nos quiso enseñar una canción de un famoso cantautor italiano al que no conozco... No anoté bien el nombre. Creo que el mismo Alessandro la ha traducido para que gocemos de su bonita letra, además de la hermosa música que la acompaña. Y así llegamos al final del MAL8 (242), tras el cual hicimos una jam session épica, tal y como prometíamos en nuestro Twitter, @microabiertol8, donde puedes encontrar fotos de los participantes que publicamos durante la sesión. Nos vemos la semana que viene, ¡gracias a todos!


Andrés Sudón

miércoles, 2 de marzo de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad Ocho (241). 01/03/16. Taller "Amor Tabú"

Darwin señalándonos que no usemos las veinte palabras tabú...

¿Cómo se hace una canción? Las respuestas a esta pregunta son tantas como compositores hay, ha habido y habrá en el mundo. Cada autor tiene su sistema, aunque consista en no tener sistema, o en ir cambiando de sistema. No creo que haya una fórmula maestra para componer. Sin embargo, para componer hay que hacerlo de alguna manera, y conocer el modo de componer de de otros creadores puede enriquecer nuestras rutinas. También hay personas que buscan saber cómo componer, yo mismo he asistido como alumno a talleres de composición, donde aprendí de dos formas, la primera trabajando yo mismo bajo el yugo de plazos y limitaciones, y la segunda conociendo las experiencias de otros compositores. Ayer celebramos en MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho) uno de nuestros llamados talleres. Impusimos un plazo y unas limitaciones, después presentamos nuestras piezas en un emocionante concierto. Al taller se apuntaron treinta y una personas, pero sólo veintinueve mostraron su trabajo. Los que no pudieron hacerlo ayer (Iago Moreno y Suso Sudón), pueden presentar sus piezas en posteriores ediciones. Aunque, en realidad, todos queremos presentarla el día del taller para sorprendernos con las canciones de los demás, para compartir juntos esa emoción que proboca el riesgo de estar estrenándolas y para brindar después por una tarde redonda. Esa fue la razón de que añadiéramos una hora a nuestro tiempo habitual. Las tres horas pasaron volando, y nos dio tiempo a conocer a tres nuevas participantes (Carmen Caire  y Natalia Vega, que cantaron sendas versiones de Patricia Martín y Andrés Suárez; y María ruíz que cantó su canción Siete acordes de cordura) y a ver una actuación fuera de taller (Alberto Domínguez, que nos cantó su canción Ciudad sin sueño). Quiero felicitar a todos por respetar los tiempos, por dar lo mejor de cada uno y por disfrutar tanto como yo de estas experiencias únicas.

No quisiera enrollarme mucho en esta crónica con mi subjetiva opinión acerca de las canciones, me gustaría aprovechar este foro para hacer lo que dije en el párrafo anterior: conocer el modo de componer de al menos veintinueve creadores, a los que agradecería que contaran en comentarios su experiencia compositiva del mismo modo que voy a contar yo la mía. Si ponen la letra y una grabación de audio o vídeo, seguro que nos lo agradecerán los curiosos voraces, además de dejar un testimonio al que pueden acudir curiosos de todo tipo, aprendices, analistas, historiadores, etcétera. Eh, pero sin perder el humor. 

¿Cómo se hace una canción? Nos lo preguntamos cada vez que nos enfrentamos al papel en blanco. En este MAL8 (141), taller "Amor Tabú", el reto era componer una canción de amor si usar ninguna de estas palabras: amor,,follar, corazón, orgasmo, piel, alma, sueño, deleite, cielo, ausencia, mirada, dolor, boca, ojos, quiero, labios, ombligo, yo, tú, él. Todas esta palabras se dijeron al azar en una de nuestras sesiones. Propuse que dijéramos palabras que siempre salen en las canciones de amor, y dijimos al viva voz todas estas y más. En principio me pareció un reto difícil, que quizá no se apuntaría mucha gente. Aún estoy sorprendido por la respuesta de los más de treinta cantautores golosos de retos que se han ido apuntando en estas tres semanas que hemos tenido de plazo.

Allí estábamos a las seis en punto de la tarde dando comienzo a la presentación de nuestro íntimo trabajo. En los talleres actuamos en el orden inverso al que nos hemos apuntado, aunque yo, Andrés Sudón, siempre solicito ser el primero en cantar para poder después concentrarme al cien por cien en las labores de coordinación del micro abierto. La verdad es que soy un poco camicaze, siempre hago mi canción demasiado cerca de la fecha de presentación, a pesar de ser el primero en conocer las normas. Me suelo apuntar cuando tengo la idea de la canción, después la compongo cuando puedo, que en este caso fue el día antes. Mi idea era hacer un ejercicio de pericia semántica: preparar el verso para que la rima y el sentido llevara a cada una de las palabras tabú, y después cambiarla por otra que hiciera explotar el significado total de la frase: "Quedemos para hacer el humor, no tenemos por qué fallar ...". Así me estuve comiendo la cabeza unas horas para encajar esta fórmula en la música que había compuesto previamente del modo que me gusta hacer las músicas: me pongo a tocar imbuido en el espíritu de la canción que quiero hacer hasta entrar en trance y que la canción vaya sola, luego voy probando versos. En esta ocasión compuse usando el ordenador en vez del cuaderno, tenía poco tiempo y necesitaba tomar decisiones rápidas sin que quejumbrosos tachones me distrajeran. A falta de una grabación de auidio o vídeo de la canción, voy a pegar la letra de mi canción sin título:

Quedemos para hacer el humor
no tenemos porqué fallar
acaricémonos el caparazón
no hace falta llegar al sarcasmo

Nos lameremos la hiel
uniremos nuestras calmas
mañana tendremos mucho dueño
dejémonos llevar por el delito
llegaremos a tocar el celo

Quizá nos duela luego la audacia
y queramos reencontrar nuestra morada
o vivamos sumidos en el olor
de no porder mordernos la roca

Nos lameremos la hiel...

Por la calle buscaré tus rojos
para confesarte que te quemo
lo susurraré sobre tus lápidas
y me comeré tu obligación

Nos lameremos la hiel...

Si hay un tonto aquí soy pop
sé muy bien que harás tul
siempre estarás con sed

Y así de fácil se cuenta la experiencia compositiva. Os ruego que hagáis lo mismo en comentarios, aunque sean dos palabras, o sólo la letra o el vídeo. Los numerosos lectores de esta crónica tiene derecho a la mayor cantidad de detalles posible. Como ya he dicho antes, mi idea es que esta entrada sea un foro donde compartir nuestra experiencia, como parte extra escolar del taller. Por esta razón deseo extenderme muy poco con la crónica de las actuaciones, esperando vuestra copiosa colaboración. 

Después de mí salió a escena el último en apuntarse. Y qué bien que lo hizo, un taller del MAL8 no sería lo mismo sin José Miguel González. Esperamos como agua en mayo sus nuevas composiciones, y ayer nos regaló Siéntete orgullosa. Fiel a su estilo dijo cosas tan bellas como "se han despertado nuestros cuerpos de una vida ya remota, somos por fin animales...". Yo había llevado una bocina para hacerla sonar cuando alguien dijera alguna de las palabras tabú, que a su vez estaban en la pared de Libertad Ocho para que todos las viéramos. En ese momento no me di cuenta de que metió algún "tú", algún "yo", algún "quiero" y algún "ojos"... Luego, tomando unas cañas me enseñó el poema y lamenté no haber estado atento para hacer sonar mi bocina. Después me jarté de usarla, pero fue más adelante. María Barnuevo no dijo ninguna de las palabras tabú en su canción Negro tallo, blanca rosa, una pieza redondita con aires populares en la que canta: Dibuja tu sonrisa, orgullo de ser perfil de blanco y negro a la vez". Curiosidad por conocer su experiencia compositiva, porque yo, que vivo cómo se apuntan las personas, intuyo que fue interesante. Los últimos que se apuntan lo hacen con cara de paracaidista a punto de saltar. Así se apuntó Janire para cantarnos una canción de pocos pero certeros trazos. Ni siquiera el vídeo haría justicia a lo que crea en el ambiente cuando canta esta cantautora leonesa, convirtiéndose en parte de la canción. Igualmente espero que nos cuente su experiencia y deje algún archivo, si puede y le apetece.

La verdad es que pido más que un cura, aunque yo no pida pasta, sólo oración. Es (casi) broma, lo que pretendo es conocer más vuestras sensaciones, pues siendo la mayoría de los artistas personas solitarias, nos viene bien saber que hay más chalados como nosotros que buscan su chute de placer vital en las canciones. Además, hay personas, como Sergio Sanz, tras cuyas canciones a veces hay una historia real paralela a su composición. Nos ha contado alguna, y espero que nos cuente como compuso la canción para este taller, en la que canta con su personal y atractivísima voz: "Te miro y tiemblo, huelo tu carne como si me hubiese olvidado (...), ya no puedo escapar de tu torbellino de agua dulce (...), sólo un trago para emborrachar". Anda, antes de Sergio fue la actuación de Jota Alicante. A veces me dejo fuera de la crónica a algún participante, culpa de mi letra, mi cuaderno parece un manuscrito alienígena. Jota se apuntó de los últimos con gran emoción por lo que había escrito. Aunque estuvo un poco tímido, entiendo porqué estaba emocionado: "siempre es pronto para deslumbrar al televisor", dice en este poema que seguramente pronto estará en comentarios, si es tan amable.

Me llama poderosamente la atención el ser Ángel Calvo, un jovencísimo sabio que me transporta al espíritu de la canción norteamericana de los años cincuenta. Se ve que trabaja concienzudamente. Si eres bajista y quieres tocar en una banda de rock muy seria, habla con él. Como aún no tiene bajista, hace los conciertos a guitarra y batería, como en los años cincuenta, cuando la dictadura del sonido pop no existía. Compuso para este taller un tema titulado Sin mediar palabra, en que dice: quería ver en tu rostro esa labia de ayer, pero saliste por la puerta iluminando mi espalda y volviste a volar sin mediar palabra". Por cierto, a veces me confundo transcribiendo las letras de las canciones, disculpadme por un lado y pronunciad mejor por otro. Con humor. Si es así os ruego que uséis los comentarios para remendar mis erratas. La semana pasada Atenea Carbajosa hizo buen uso de los comentarios para que pudiéramos leer los poemas que nos leyó, supongo que en esta hará lo mismo. Para este taller tajo una pieza titulada Diema de Istar, compuesto de dos partes: Manifiesto y Mística. Las personas como ella, que conocen la cultura clásica y las lenguas de las que derivan la nuestra actual y otras muchas, son personas que lo saben todo. Tras los poemas de Atenea hay miles de años de sabiduría. Si los analizáramos buscando cada palabra y cada nombre que no entendamos, lo pasaríamos realmente bien. Os recomiendo esa actividad cuando estén sus poemas en comentarios.

Siempre soy pesado con algo, la semana pasada con los problemas de abuso que está sufriendo Libertad Ocho y esta semana con que participéis en los comentarios. Ser pesado es uno de los grandes placeres de la vida, intentaré no excederme. A ver si me centro contar cómo Alejandro cantó su composición para este taller. Creo que se titula Noche loca de San Juan en una noche con el "Mediterráneo en calma, donde me quedé hechizado por una chica y su magia". De nuevo escuchamos la voz de Alejandro más contundente, aunque anduvo un poco despistado tratando de coordinarse con su guitarra acompañante. Estoy seguro de que en el último momento decidieron que Pablo Tri le acompañara. Ellos mismos habrán descubierto que hay que ensayar para subir ahí, por muy fácil que parezca. En todo caso, la canción nos encantó, nos encanta Alejandro y nos encanta Pablo

Nos encanta mucha gente, porque aquí venimos a encantar cantando, es lo que tiene hacer canción, que no basta con componerla, hay que cantarla encantando siempre para que la canción viva. Las grabaciones sonoras no han hecho que se pierda la magia de la música en directo, quizá por eso se acerca tanta gente a disfrutar del MAL8. Y hablando de personas que nos encantan, el siguiente en presentar su pieza fue Pablo Bermejo, que bromeó presentado su canción como Me faltan palabras para decir lo que siento. En realidad la canción no tiene título, y en ella habla de una pareja en tercera persona, gran treta para evitar esos incómodos "yo", "tú", él" que no se pueden decir: "Se encontraron al borde del abismo (...), se entregaron al fuego del volcán (...), se olvidaron del miedo de morir (...), encendían el sol al despertar (...), se morían de ganas de vivir". Estos versos pude cazar en el aire, y como no me tocó en el sorteo (lógico, porque no participo) el cuaderno que regala habitualmente con la letra de la canción que canta ese día, espero que nos la ponga en comentarios junto con su relato de la experiencia compositiva, si puede ser. Sí, soy pesadito, pero tengo que decirlo de vez en cuando pensando en aquellos que leen trazos de esta pobre crónica:

Creo que este es el primer taller en el que participa Antonio Espinosa, a quien ya le he dicho todo lo que necesita saber en pasadas crónicas. Es un gusto ver cómo progresa adecuadamente aunque le quede aún trabajo para sostenerse en escena. Trajo una canción de amor, yo entendí escuchándola que estaba dedicada a su hija, ya nos contará él. Se titula Con todo mi cariño para ti desde lo más profundo de mí. Comienza de nuevo expresando su fuerte deseo de expresarse: "¿Cómo poder expresar todo lo que llevo dentro?", dice el primer verso. La canción concluye: "hoy a ti te regalo esta canción, guárdala y será nuestro tesoro". Le invito a seguir adelante sin confiarse y sin rendirse nunca jamás. Le siguió Pablo Tri con una "canción de desamor" titulada Otoño en blanco, en la que rasgada y bellamente canta "silencio aquí, dentro de mí, no cabe nadie delante de ti...", jugando con las ideas que se van a donde gira la armonía. Tri también hace aquello que parar el tiempo cuando canta. Eso mismo hace Fernando Bárcena con su sola presencia. Vaya canciones tan bonitas que está haciendo Fernando, nos trajo una joya. Yo estaba tan embobado escuchando "llenas de espuma el mar, llenas de brisa la orilla (...), abres mis manos que son como conchas...", que no me di cuenta de que tenía que hacer uso de mi bocina. Sonó la palabra "ojos" dos veces, y finalmente usé la bocina. Luego requisé el papel con la letra y no encontré por ningún lado la palabra "ojos". Mierda, pensé, me he equivocado y he jodido la canción con la dichosa bocina. Por suerte no fue así, Fernando había añadido a última hora unos versos en los que hacía ilusión a ciertos "ojos vendados". Os lo cuenta mejor él en comentarios.

La canción de Manu Clavijo se titula Todo a medida, y habla de la historia de "una mujer que se enamora de un objeto". Otra nueva genialidad de nuestro intrépido Clavijo. Otra cosa muy buena de estos talleres es ver el nuevo trabajo de míticos malochos como Clavijo o El Tío Antoño, que hacía tiempo que no pasaba por aquí. Vino para cantarnos una fallida historia de amor con toda clase de incidentes, como "¿cuál fue el veneno que me puso en su saliva...?". Al final lamenta "qué putada, era igualita que un hada". Un gusto verle por aquí, como a Vidanauta, activo importante del MAL8, que de nuevo nos trajo una canción única y que sólo puede cantar él con su particular destreza musical y actoral. Se titula Por qué me dices que no y por qué le dices que sí a Yotuél, el cubano. El título promete lo que da. Hizo un ejercicio compositivo parecido al mío, en su caso desde el sentido del humor, cambiando las palabras tabú por otras que las sustituyen. Le he pedido la letra para pegarla aquí y así podáis evadiros un rato de mi sobria prosa:


"¿Por qué me dices que no y por qué le dices que sí a Yotuel, el cubano?"

Esos dos kioskos sobre tu nariz
que son la ventana de tu... casa
basta que me miren con esa llamada
para que te dé todo mi pum-pum
para que te entregue todo mi pum-pum
¿por qué me dices que no y por qué le dices que sí a Yotuel, el cubano?

Si los jambos de tu preciosa cosa de hablar,
si  la carne carnosa de tus carnosos jambos
tocan mi hotel,  "smuack", "smuack"…
voy a necesitar pensar un rato contigo…
voy a necesitar "pensar" un rato desnudo en la cama contigo.
Chuscarzumbarfornicarver una películahacer el tambor,
¿por qué me dices que no?

Mi anhelolo que me gustaría, mi deseo,
mi pedo mental es elevar tu mente, hasta donde está mi abuelo
… a ese pañuelo atmosférico.
Que caiga el durazno y tus gritos gusten al vecino,
que el vecino se de-leche escuchando cómo hacemos el tambor,
y que después de ese durazno tengas otro durazno
melocotón, hagamos el tambor,
que suerte tenemos de que seas multi-duráznica. Multi-melocotónica.

PERO… me cuesta soportar la ciencia de tu transparencia, no estás…
Pero… tendré que olvidar el agujerito de tu barriguita, mi testigo favorito…
Pero…  que sepas que no entiendo que me ignores cuando digo que te quepo
Pero… que sepas que no mola que me ignores cuando digo a viva voz que te quepo
Pero… dime por qué permites que yo sienta este doctor en mi pum-pum
Pero bueno,… algo sanará sentir este doctor en mi pum-pum
En fin… creo que debo madurar y no focalizar mi energía creativa en estas chorradas.

Y así llegamos al participante número veinte, Camilo, al que a pesar de haber vuelto a cumplir treinta años, cada vez veo más adolescente. Lo digo por su postura encorvada con dulzura, y su evidente concentración para cantar, alcanzando toda la belleza posible con su delicada voz. su canción se titula Maldito y parece dedicada al innombrable. Al amor. Cuántas canciones de amor se harán cada día. Según la teoría de Darwin, todas las canciones de amor no pueden ser iguales, algunas experimentarán mutaciones que harán evolucionar a toda la especie Amoruscantopitecus hacia el Amoruscatosapiens. Puede que algunas de estas canciones que hemos presentado sean eslabones fundamentales para la inevitable evolución. No creo que sea una cuestión de usar tal o cual palabra, lo que evoluciona es la forma de amar que se refleja en las canciones. Hacer canciones evitando ciertos tópicos puede ayudar a atraer nuevos pensamientos, nuevas formas de entender el amor, es decir de entender todo. Esa es la razón de que la estampa de Darwin señalándonos que no digamos las palabras tabú, encabezara nuestro evento de Facebook y esta crónica. Y qué mejor para evolucionar que probar cosas nuevas. Juan Antonio Ordóñez, por ejemplo, ha dejado el confort de su guitarra para aprender a tocar el piano. Ayer se estrenó en MAL8 con la legendaria pianola de Libertad Ocho cantándonos una canción realmente deliciosa. Probablemente el piano le sugiriera nuevas formas de hacer música. Y como es un poeta brillante, la canción es una joya: "Tus flores silvestres hipotecan mi cama cuando me abandonas (...), y al centro del río de tu agua salada, muero mientras vivo tus bromas pesadas". Creo que Juan Antonio tiene un vídeo de la canción que puede compartir en cometarios.

Uno de los participantes del taller "Amor tabú", además era nuevo participante. Su proyecto se llama Yelow Yelow y presentó una canción titulada El hechizo final, en la que canta: "Espero ya el hechizo final para remontar tu inmensidad, cuando mire a las estrellas buscaré tu nave de abejas". Muy interesante. Insisto en que me gusta mucho ver a compositores de una banda venir al MAL8.Como Marta Plumilla, cantante de Marta Plumilla, una banda inti de la que formo parte junto a Juan Fernández Fernández y Ma Fée. En la canción sin título que trajo para este taller cuenta que agradece que aún no haya salido el "Insert coin" en la pantalla a pesar de que "ya me fui bajo la lluvia un día (...), ya anduvimos por sedosas rutinas, soñando por calles interestelares", entre otras actividades de la parafernalia del amor, como tomar el té con la madre, jugar al mus con el padre y estrellar el volsvaguen de la tía. Una canción muy fina de mi cantautora favorita. Tras ella vino mi hermanito Pedro Pastor, toda una promesa de la canción de autor a quien hemos visto crecer y llegar muy alto. A pesar de su juventud compone como un señor de doscientos años. Todavía está experimentando, bebiendo de influencias, colocando la voz, pero su destreza componiendo, tocando, cantando, llegando a la gente, es de primera división. En su canción Espiral pone a prueba su poesía más abstracta sin perder claridad. De nuevo me qudé embobado escuchando y no tomé nota de ningún verso. Esperemos que quiera compartirlo en comentarios. Y de un joven Pastor a un veterano joven, Antonio Pastor Gaitero, que nos cantó con sobrada lírica una hermosa canción titulada Estás hecha al olvido esta tarde, en la que asegura, acompañado de una música violeta: "Sería necesaria una tormenta de besos indolentes". Antonio es un poeta insaciable y jamás falta a nuestros talleres. Es una suerte tenerle con nosotros desde hace tanto tiempo.

De momento no tuve que volver a usar la bocina, José Menéndez no utilizó ninguna de las palabras tabú en su canción "que cuenta la historia de un sauce que vive a la orilla de un río". Menéndez es tan discreto, y había tanto revuelo en ese momento, que no me enteré como quisiera de la canción. Que nos ilustre en comentarios, por favor. El siguiente fue Jalil que está bien fuerte en todos los sentidos. Nos cantó Umbral y techo, una canción de amor sin tópicos en la que grita "quítame la venda de la cara y deja que te vea en tu mundo sideral". Magnífico, hacía mucho que no le veía y me encanta cómo está. El que está también impresionante es Diego Mattarucco, que como buen artista es despistado y me hizo casi gastar la bocina. Resulta que, como vive en el estrés de docenas de actuaciones cada semana, vio que el taller se titulaba "Amor Tabú" y se dispuso a componer una pieza con ese título, lo cual hacemos habitualmente en casi todos los talleres. Cuando se enteró allí mismo de que teníamos veinte palabras tabú, no había ya nada que hacer. El texto está repleto de todas las palabras prohibidas. De modo que la bocina iba prácticamente al ritmo del texto, creando una canción que fue la más aplaudida de la tarde. Y tras el subidón de Mattarucco, Lope Predicador hizo las veces de maestro de ceremonias para cerrar el MAL8 (241), que terminó con su aportación al taller "Amor tabú". Muy elegante, puso el móvil en el atril e interpretó su pseudocanción, un poema interpretado con guitarra acariciada, que confesó llevar tocando desde Enero. También se decició por los juegos de palabras para esquivar los términos tabú. 

Esto fue más o menos lo que sucedió ayer martes 1 de Marzo en el MAL8 (241). La próxima semana diremos en qué consistirá y cuándo se celebrará el próximo taller. Espero que los participantes del taller de ayer vayan poniendo estos días sus comentarios contando su experiencia compositiva junto con la letra o un vídeo de su canción. Que todo el que quiera comente lo que deseé, que este sea realmente un foro donde podamos seguir disfrutando juntos del mundo de las canciones entre martes y martes.

Andrés Sudón